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Cultura

Ocho series que retratan (y encaran) el racismo estructural

Aquí una lista de producciones recientes que están subvirtiendo, desde ángulos desafiantes, las narrativas racistas que han caracterizado durante su historia a la industria audiovisual.

Redacción Canal Trece
24 May 2021 10:10:10 AM

La ficción televisiva —y, en general, la industria audiovisual— fue, durante mucho tiempo, un espacio simbólico desde el cual se perpetuaron violentas representaciones de la diferencia racial; un dispositivo donde se reproducía el racismo estructural americano. Por fortuna, eso parece estar cambiando. En los últimos años, las series y las películas han sido un campo de disputa simbólica, un lugar desde el que los directores y actores negros han intentado señalar y socavar esas representaciones dominantes. Investigaciones recientes sobre representación afroamericana en la cultura popular, rastreadas por el sociólogo de la Mississippi State University Matthew Hughey, confirmaron el robustecimiento de una tendencia creciente: producciones cinematográficas que están subvirtiendo desde ángulos desafiantes las narrativas racistas que han caracterizado durante su historia al cine en los Estados Unidos.

La puesta en escena de la diferencia racial, de las distancias y tensiones entre blancos y negros, partía de una naturalización de jerarquías a través de tropos narrativos. En 2001, por ejemplo, el director neoyorkino Spike Lee popularizó el término “magical negro” para referirse a un personaje común en el cine de Hollywood: el del personaje racializado, despojado, pobre y sin educación, que ayuda de formas bondadosas y sobrenaturales a los protagonistas blancos. Están también la “angry black woman” (la mujer negra escandalosa, exigente y desadaptada), los traficantes de drogas, los atletas negros, los amigos negros divertidos o los negros que se sacrifican en las películas de terror. Desde cintas como Birth of a Nation (1915), de D. W. Griffith, esa acentuación de la diferencia racial ha enraizado lo que Hughey denominó un “racismo cinetético” (cinethetic racism).

La estrategia para intentar revertirlo fue, durante mucho tiempo, la de la lástima y la inversión del drama. Hollywood ha encumbrado películas y series que, al revisitar los años de la segregación o la esclavitud, han cambiado el foco para procurar la redención de los personajes afroamericanos. No obstante, lejos del patetismo desconsolador, en la última década han emergido narrativas que dislocan y juegan con ironía desde la entraña de esa diferencia racial. Explorando en géneros no convencionales, como el humor ácido, las sitcoms, el terror psicológico o las películas de superhéroes, varios directores han encarado el racismo estructural en el mainstream de formas más agudas. Aquí una corta lista de algunas series televisivas que han abierto esa nueva ruta para desenmascarar y encarar todas esas formas de racismo que aún laten de este lado del Atlántico.

The Underground Railroad | 2021 | Amazon Prime Video

Barry Jenkins, que en 2018 se llevó el Premio de la Academia a mejor película con Moonlight, entró al ruedo de la tevé este año con una adaptación de la novela ganadora al premio Pulitzer de Colson Whitehead, The Underground Railroad, “una serie de ambición épica cuya sabiduría narrativa convierte la huida de una esclava y su encarnizada persecución por un mesiánico cazarrecompensas en un ajuste de cuentas entre padres e hijos”, como anota Elsa Fernández-Santos en El País. Estrenada en Amazon Prime Video, la serie recoge la azarosa y atroz aventura de Cora, una esclava fugitiva que busca a su madre y la libertad y la de un cazador de esclavos, Arnold Ridgeway, que huye de su padre antiesclavista para abrazar el infierno: “Entre los anhelos, cicatrices y demonios de estos dos fascinantes personajes, Jenkins construye una serie, tan bella y onírica como cruda, sobre el trauma de la esclavitud, con una plasticidad (el blanco-verde-amarillo meridional, el marrón-gris-azul septentrional, la tierra quemada de Tennessee…), que permite al espectador emprender un viaje de mil capas, entre luces y sombras, entre el Norte y el Sur, entre el pasado y el presente, entre los vivos y los muertos”.

Small Axe | 2020 | BBC One

Small Axe no es precisamente una serie, sino una antología de cinco películas de duraciones diversas que comparten un espacio cultural y social, estético y político: el de las vidas de los inmigrantes afroantillanos entre los sesenta y los ochenta en el Reino Unido. Dirigidas por Steve McQueen, ganador del Óscar con Doce años de esclavitud, las películas que conforman Small Axe (cuyo nombre es ya una declaración de intenciones que viene de un popular proverbio jamaiquino: “If you are the big tree, we are the small axe”) ponen el ojo sobre modos de resistencia al racismo institucional, la discriminación y los prejuicios de la sociedad británica frente a las comunidades caribeñas negras que han tejido, desde siempre, un cuerpo social que se ha empeñado en perpetuar las asimetrías coloniales en su territorio. Llenas de reggae, baile, fiestas con soundsystems, protesta callejera, violencia y amor, amantes, activistas e intelectuales, las películas de Small Axe, como anota Alissa Wilkinson en Vox, “no son un retrato sentimental de un tiempo ido: son un acto de revolución”.

When They See Us | 2019 | Netflix

Basada en una historia real, When They See Us, dirigida por Ava DuVernay, es un docudrama de cuatro episodios sobre uno de los casos de racismo institucional más recordados e indignantes de los Estados Unidos: el de los llamados “Cinco de Central Park”, cuatro jóvenes negros y un latino que fueron acusados falsamente de la violación de una corredora en Nueva York en abril de 1989. DuVernay se concentra en la forma como las vidas de Antron (Caleel Harris), Raymond (Marquis Rodriguez), Kevin (Asante Blackk), Korey (Jharrel Jerome) y Yusef (Ethan Herisse) se vienen abajo por la condena judicial —llena de interrogatorios ilegales, pruebas falsas, juegos sucios y medios sesgados— con la que se sacia, desde los prejuicios racistas y un aparato judicial cómplice, la sed de venganza de los ciudadanos estadounidenses a costa de jóvenes racializados e inocentes.

Watchmen | 2019 | HBO

La adaptación para HBO de la popular novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons que dirigió Damon Lindelof tira línea desde sus primeros diez minutos: una recreación ficcionalizada de la masacre de Tulsa, Oklahoma, en 1921 —cuando multitudes de blancos atacaron y asesinaron a residentes y negocios negros del distrito de Greenwood— enmarca esta nueva versión de ese universo de vigilantes y fuerzas policiales enmascaradas que intentan mantener a flote una utopía de igualdad racial. Encarando temas como el supremacismo blanco, las heridas irresueltas de las estructuras sociales racistas y su incidencia en el sistema de justicia criminal, los diez episodios de Watchmen regresan al universo narrativo y estético del cómic (el mundo traumatizado tras los incidentes del pulpo espacial convocado por Veidt, donde células disidentes en máscaras de Rorschach intentan llevar a cabo un golpe) y lo amplían de manera magistral para producir una alegoría urgente para ver, tras la lente de un thriller de superhéroes, las luchas sociales contemporáneas.

Them | 2021 | Amazon Prime Video

Siguiendo los caminos abiertos por películas como Get Out (2017) de Jordan Peele, esta nueva serie antológica, dirigida por Little Marvin, se vale de las estructuras narrativas del terror, de lo ominoso y lo espectral, para explorar la ruda adaptación a un vecindario de los Emory, una familia afroamericana que se muda a un suburbio blanco en los años cincuenta. “Me gusta el terror que se toma su tiempo para construir una atmósfera, el que está arraigado en las emociones y la psique de los personajes. Así que en Them nos centramos en ellos, en su estado emocional, el psicológico; en su dolor”, dijo Marvin en una entrevista con El Español. Y es que, efectivamente, es la atmósfera asfixiante y opresiva de su barrio —que se esconde tras las sonrisas violentas y las estrategias para hacerles las vida imposible que diseñan sus vecinas blancas— la que instala el miedo. Como señala la periodista y crítica Valentina Morillo: “En esta serie hay fuerzas oscuras sobrenaturales, pero el peor monstruo es muy real: el racismo”.

The Wire | 2002-2008 | HBO

Como señala la investigadora Katherine B. Woliver, una de las series que mejor retrata la forma como el racismo estructural se asienta en una red compleja de instituciones (la educación pública, la policía, las entidades gubernamentales y los medios) sin que se perciba en la superficie es el gran clásico de HBO The Wire. Elegida por los críticos como una de las mejores series de la historia de la televisión, The Wire retrata desde diversos ángulos en sus distintas temporadas el complejo ecosistema que circunda el problema de las drogas ilícitas en Baltimore, Maryland: desde las luchas entre policías y microtraficantes, el lobby político y el sistema educativo hasta la prensa. Y es que, quizá sin quererlo, en el trasfondo de todas las historias late la forma como ese racismo estructural en la vida urbana de Baltimore reproduce las inequidades raciales que llevan, por ejemplo, a que los acercamientos a la criminalidad y a la lucha contra las drogas esté —y siga estando— violentamente racializada.

Dear White People | 2017-2019 | Netflix

Basada en la película homónima de Justin Simien de 2014, Dear White People elabora, en la forma de una sitcom universitaria cargada de humor ácido, un comentario sobre la pervivencia de los prejuicios raciales en la vida de los jóvenes universitarios norteamericanos. Siguiendo las vidas de varios estudiantes negros de la Winchester University, una universidad de Ivy League (predominantemente blanca) de los Estados Unidos, la serie explora las complejidades de las relaciones raciales y el ensamblaje de la identidad afroamericana en el sistema educativo de élite. Como anota Matt Zoller Seitz en Vulture: “Como muchos de ellos vienen de la clase media, y al menos uno es birracial, en ese cuerpo estudiantil mayoritariamente blanco se ven envueltos en una serie de embrollos identitarios, empujados a probar que son esto y no esto, alienados de la mayoría por su negritud”.

Insecure | 2016-2020 | HBO 

“Hay una percepción de que las personas negras somos perfectas y feroces y mágicas, como superhéroes y supermujeres, y yo solo pienso: ‘¿Qué pasa con el resto de nosotras, las que no somos así?’”, se pregunta Issa Rae, creadora y protagonista de Insecure, un show humorístico, astuto e introspectivo basado en su serie web Awkward Black Girl, que explora la imperfección y el desajuste de expectativas frente a lo que deben ser las mujeres negras en los EE. UU. de hoy a través de la experiencia de dos amigas: Issa (Issa Rae) y Molly (Yvonne Orji). Pensando sobre la amistad y las relaciones afectivas, en un tono cotidiano y lleno de dudas, esta producción de HBO le ha valido a Rae dos nominaciones a los Globos de Oro y una a los Emmy. Como afirma la crítica Natalia Marcos: “Los personajes [de Insecure], afroamericanos residentes en Los Ángeles y con carreras profesionales en ascenso, están llenos de dudas que les dificultan avanzar. A través de ellos, la ficción no tiene problemas en hablar de la raza, de los estereotipos, el racismo, el sexo... Y de las dificultades de encontrarse a uno mismo y saber qué se quiere en la vida. Porque Insecure, sobre todo, habla de temas en los que la raza es lo de menos. Habla de amistad, de amor, del trabajo. De la vida”.


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