Alto contraste
Música

Champeta hecha por mujeres

Estas son siete mujeres que se han tomado la champeta y la han hecho suya en un proceso de reivindicación popular y feminista.

Andrea Melo Tobón
13 Nov 2019 7:59:59 PM

No es fácil ser una mujer en la escena de la música champeta en Colombia: el machismo y la estigmatización de su sonido y baile ha opacado la presencia de artistas femeninas en la escena. Por eso quisimos ahondar en este género y rescatar el trabajo artístico de siete mujeres que se han parado en la raya y han transformado el discurso a través de sus canciones.  

En medio de estas tensiones entre lo que se considera cultura por las élites y lo que ocurre barrio adentro, la cultura popular, la representación de la mujer en la champeta y su presencia como sujeto creador de historias y canciones, se ha visto silenciada, pero esto no quiere decir que ellas se hayan comido el cuento de que hacer música champeta es para hombres. 

Betilsa Barrios

Desde que era pequeña le gustaba oír a su madre cantar bullerengue y poco a poco esa herencia cantaora se le quedó en la garganta hasta hacerla corista de importantes agrupaciones como Son Palenque, Kaines Sound, Black Power.

En el año 1993, siendo corista de esta última, decide incursionar como solista  grabando canciones como ‘Qué es lo que te suda’, ‘La idea’, ‘Pícaro abusador’, y ‘El come pavo’.

Shirly Pérez

Aunque desde pequeña fue impulsada por su padre, Melchor Pérez, para seguir sus pasos en el mundo de la música, Shirly  en un principio se interesó por el boxeo en el que peleó como amateur por un tiempo hasta que su papá se dio cuenta y le pidió que lo abandonara. Cuando ella tenía 14 años, fue miembro de agrupaciones como Anne Swing, donde fue bailarina y luego, se incorporó en el grupo Kuwait con quien grabó el álbum ‘Los X-men’ con el sello Piscis Récords.

También formó la agrupación de baile llamada Swing Afro con los pasos de baile, movimientos y escenografía que aprendió con los artistas que acompañó y viendo videos VHS sobre música africana. En el año 1993, interpretó canciones para el picó de Papá Sabor como ‘El baile del sabor’,La embala’, en lengua palenquera, ‘La sorda’ y ‘Me hiciste sufrir’. Fue, junto a Betty, una de las primeras mujeres en grabar champeta a nivel profesional.

Natalia Díaz ‘La nativa’

Natalia comenzó a cantar gracias a una ocasión en la que, buscando trabajo, terminó en Cartagena vendiendo cervezas en un concierto entre el público en el que conoció al disc-jockey Juan Carlos Sossa, más conocido en el mundo de la champeta como ‘Chamba’ quien la puso a cantar en el bus de regreso a su pueblo y donde ganó su favor para grabar. Su canción más conocida es ‘Champetúa’, que cuenta la vida de las mujeres que le gusta ir a los picós.

 “...y no me importa si me dicen champetúa
 pero es que a mí me gusta mi picó oh oh oh…
y yo sé que no malgasto mi platica
cuando a mi baile yo salgo a parrandear
y no me importa si me dicen facilita,
pero yo sé que no voy a aflojar…”

También te puede interesar Las costas colombianas desde los sonidos de Tribu Baharú

Alexy Hernández

Más conocida como ‘La estrella fiel’, es una cantaora de bullerengues que recientemente se ha hecho viral por canciones como ‘Falcao’ o ‘No cruces, no esperes un minuto de muerte’ o ‘El clavador’. De acuerdo con el trabajo de investigación que realizó Miliceth Martínez en el libro ‘La música champeta es memoria, identidad y patrimonio’, Alexy Hernández dijo en una ocasión: “yo sin la champeta no soy nada, necesito la champeta, ya sea con guitarra o con gaita, para poder sobrevivir a mi vida”. 

Actualmente es vendedora de minutos y además de tener que alimentar a sí misma y a su mamá con lo que produce en el día, de vez en cuando, logra reunir los $200.000 pesos que le cuesta la grabación de una canción.

“Quiero mis derechos
Tantos sacrificios pase, tanto maltrato que me diste
Soy la rosa tierna y fiel que te ha dado mi cariño
Me trajiste cinco niños, para que yo te los criara
Los llevaba para el colegio, agarraditas de la mano
Les brindé un mundo lindo, abrigo y protección
Para que no cojan mal camino yo les di la educación
Soy la rosa marchitada, tengo el alma destrozada
Porque me duelen los pulmones
Porque sembré en tierra mala
No más maltrato a la mujer”

Lilibeth Martínez

En la escena de la champeta hay dos Lilibeth, por eso se suelen confundir. En el año 2010, Lilibeth Martínez, originaria de la isla de Tierra Bomba  incorporó aires vallenatos al sonido de la champeta y es recordada por sus letras contestarias a favor de las mujeres, composiciones creadas y producidas de la mano de su hermano Michel Martínez.

Entre los temas más destacados de Martínez están ‘La cebolla’, ‘El camaleón, Lágrimas de cocodrilo, ‘Suerte y muerte’, ’La tijera’

“Te queda mal, te queda mal
si crees que los hombres también no lloran,
Que te creías, que te creías, 
que yo te iba a esperar y no iba a llegar otro
Y ahora te vas, te vas, te vas
da la media vuelta y no vuelvas”

Lilibeth Castro

Lilibeth Castro cantó champeta desde 1995, pero grabó su primer tema hasta el 2001. Fue estudiante de música en la Escuela de Bellas Artes y Ciencias de Bolívar, pero fue en la escuela Anne Swing, del palenquero Viviano Torres, que se formó como cantante de champeta. Su canción más conocida es “La elegida” que nació como una respuesta a la canción de Leandro Barón llamada ‘La elegida’. 

En 2002, Castro entró al top de las 20 latinas entre los meses de agosto y septiembre con el tema ‘El elegido’ y fue conocida como ‘la modelo de la champeta’. Murió en el año 2014 cuando se encontraba recluida en un centro de reposo por tener un cuadro de depresión.  

“Estoy enamorada, de mi negro sabroso,
Y cuando él está conmigo yo todito me lo gozo
Mi corazón palpita, si lo tengo en mis brazos,
Me siento enamorada de mi negrito sabroso”

También te puede interesar María Jeannette Riveros: tras las teclas de Salsa al Parque

Sailor Moon 

Si recientemente escuchaste una champeta llamada ‘Sailor Moon’, cabe aclarar que es un remix de la versión champetúa de 1996 que aparece registrada en Youtube como si fuera de Sabor Estéreo, pero según la investigadora Miliceth Martínez, fue realizada por una cantante llamada igual que el anime japonés que nunca ha reclamado su autoría.

Los pueblos del Caribe no han sido sordos a los reclamos de reivindicación y poco a poco se han hecho homenajes y eventos en los que se ha reconocido el papel de estas y otras mujeres cantantes de champeta como lideresas artísticas y salvaguardas de la tradición sonora de esta tierra; sin embargo, aunque en el imaginario nacional la champeta se ha ganado un lugar como género raizal que gana premios y llena conciertos, aún no es tan conocido el trabajo de estas champetúas que, con talento, esfuerzo y sacrificio han abierto senderos para que otras más afortunadas puedan llegar a escenarios importantes como lo ha logrado Martina La Peligrosa.

Te compartimos esta declaratoria realizada en el homenaje a cantantes femeninas de la champeta en el 2016 que muestra la importancia de las mujeres, no solo en el género musical sino en la historia de la costa Caribe colombiana. 

Cha Npeta significa mujer que no deja o mujer que se resiste. Era el nombre de las cimarronas que se liberaban de la esclavitud y llevaban oro y semillas a los distintos palenques en sus trenzas y peinados tenían los caminos para solo ellas llegar, muchas veces regresaban del otro lado de la muralla para seguir llevando oro, semillas e información. En sus faldas amarraban sacos y recogían alimentos para guardar a los niños y niñas, y su única arma era el cuchillo viejo, desgastado y casi que sin filo que les permitían tener en la cocina para cortar las verduras. El cuchillo luego pasó a ser llamada champeta producto de las Cha Npetas. Pero al mismo tiempo y no después nace la expresión champetúa y champetúo”

También te puede interesar La Ramona: siempre regia nunca inregia

***

Encuéntranos en redes sociales como @CanalTreceCo: FacebookTwitter e Instagram para conectarte con la música, las regiones y la cultura.


 

Comentarios (0)