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Región

Otilias, las vírgenes de Ráquira

“Claro que existen las vírgenes. Las de arcilla, esas son las vírgenes”, relata Rosa María, una colombiana de pura cepa en Ráquira, Boyacá.

Redacción Canal Trece
27 Jul 2018 10:00 AM

Imagen: ‘De Pura Cepa’.

Ráquira es conocida como la capital artesanal de Colombia, gracias a las manos de artesanos que desde tiempos antiguos mantienen viva la tradición de la cerámica en barro.

Ráquira por excelencia es artesanal, sus artesanos se dedican a elaborar vasijas utilitarias en diferentes técnicas para llevarlas al mundo y darlas a conocer como lo es Rosa María Jerez, el maestro Saúl, y todos los demás maestros artesanos que tenemos en nuestro bello municipio”, nos cuenta Blanca Nubia Sierra.

De pura cepa: Otilias, las vírgenes de RáquiraImagen: ‘De Pura Cepa’.

Blanca se describe como una artesana, emprendedora, soñadora y apasionada por la fotografía en la naturaleza. Además, tiene el honor de ser la aprendiz de doña Rosa, la alfarera creadora de las famosas Otilias.

A través de la voz viva de los ceramistas y alfareros, nos adentramos en las profundidades de la olla como elemento manifiesto del hogar. Percibimos la tierra, el agua, el aire y el fuego cuando se combinan para formar un recipiente en el que no solo cabe la alimentación, sino también las tradiciones de toda una comunidad. 

La virgen que le regalaron al Papa Francisco

Doña Rosa María es la artesana que hizo la virgen que la primera dama de la nación, María Clemencia Rodríguez de Santos, obsequió al Papa Francisco en su reciente visita en 2017. Ella nos llevará al misterio de las Otilias, piezas únicas que representan a la virgen milagrosa y que gozan de reconocimiento a nivel mundial. 

De pura cepa: Otilias, las vírgenes de RáquiraImagen: ‘De Pura Cepa’.

Rosa recuerda cómo su madre, doña Otilia, la llevaba siempre a misa y ella se sentía conmovida por las procesiones con las imágenes de la virgen dolorosa. Para sus ojos era difícil creer que esas figuras eran estatuas puesto que siempre se veía impactada por esa mirada fija de una persona real.

“Entonces ella me decía que era que lo modelaban en un material que se llamaba yeso, que hacían unos moldes; me decía que el yeso era blandito como el barro. Cuando ella me dice: 'como el barro', entonces, '¿por qué no hacen las vírgenes de barro?'”, y desde ese entonces Rosa comenzó a explorar la creación de esas figuras religiosas, pero con ese material milenario.

De pura cepa: Otilias, las vírgenes de RáquiraDoña Rosa María | Imagen: ‘De Pura Cepa’.

La fama llegó a Doña Rosa en las fiestas de la Virgen del Carmen en Villa de Leyva cuando, escondida entre sus ollas, llevó una iglesia de barro y varias vírgenes que a un señor que pasaba por ahí le gustaron tanto que las inscribió al concurso que ganaría finalmente.

Luego de eso, ella llevó sus obras a una tienda en Ráquira que le hizo un gran pedido para enviar al extranjero. Sin proponérselo, doña Rosa era profeta en su tierra. Incluso, Artesanías de Colombia y Britt, un almacén de objetos en el aeropuerto El Dorado, negociaron para distribuir sus vírgenes y santos por varios países.

De pura cepa: Otilias, las vírgenes de RáquiraImagen: ‘De Pura Cepa’.

Hoy, a pesar de las dificultades, tanto doña Rosa como Blanca Nubia enseñan el valor de su oficio a las futuras generaciones de la familia y a los turistas que visitan su taller como punto claro para visitar en un recorrido por este municipio de Boyacá.

En Ráquira, la obra de Rosa María y la saga de las artesanas Ruíz Jerez continuará por muchos años. No será como una segunda parte, será la misma obra hecha por otras manos, pero con la misma calidad para mantener viva esta tradición de pura cepa.


 

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