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Remando por la paz: el campeonato de rafting donde ganó la reconciliación

A pesar de muchas dificultades, la apuesta de los habitantes del ETCR en Miravalle por la paz quedó demostrada en el Campeonato de Rafting que se realizó allí.

Tomás Tello
14 Nov 2019 3:06:06 PM

Fotos de Tomás Tello

El Campeonato Nacional de Rafting 2019, Remando por la paz se llevó a cabo en el ETCR de Miravalle, en San Vicente del Caguán. Allí, la sociedad civil, militares, policías y excombatientes demostraron que el ganador fue la paz y la reconciliación

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—Cuando lleguen al fondo del camino voltean a la derecha que ahí debe estar Adriana. Ella les muestra dónde se quedan y ‘Amistad’ les hace un tour por el lugar—, nos avisa el conductor de un carro de platón adaptado para llevar pasajeros. 

Es imposible vislumbrar el fondo del camino por la niebla que, a las 10 de la noche, ha caído sobre El Filo, como llaman las 110 personas que viven en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) Óscar Mondragón, en la región de Miravalle del municipio de San Vicente del Caguán, a la cima de la montaña donde desde hace tres años intentan construir una ciudadela. 

A un lado de El Filo se alcanzan a ver aún unas luces encendidas en la falda de la montaña y el rumor de una canción. Allí está la zona de camping, los restaurantes, las tiendas y la carpa recién montada dispuestas para los 20 equipos de rafting que llegaron al ETCR sobre las 9 de la noche para participar en el Campeonato Nacional de Rafting

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Al seguir las instrucciones y encontrar a Adriana Villa, ella nos enseña la casa donde dormiremos. Aunque es idéntica a las más de 60 casas con piso de cemento y tejas de cerámica en las que viven, estas están adecuadas para recibir turistas. Entonces llega ‘Amistad’, un excombatiente que nos muestra los lugares donde hay agua, los baños, las duchas y, finalmente, también su casa, que nos abre de par en par y la pone a nuestra entera disposición, ratificando lo que promete su apodo. 

Remando por la paz

El Campeonato Nacional de Rafting en el ETCR de Mirallave fue el primero de estos eventos que se realizó en un lugar distinto a San Gil, Santander, o Tobia, Cundinamarca, según confirma el capitán del equipo Master Team San Gil, Nelson Velásquez, quién ha dedicado un cuarto de siglo al desarrollo de este deporte en el país. “Somos pioneros del rafting. La primera vez que se hizo en Colombia fue en el río Fonce. Hablamos de hace 1995 o 96”, sostiene.

Como él, más de 95 deportistas llegaron al ETCR para la competencia de tres días el fin de de semana del primero de noviembre de 2019, luego de un viaje en chiva de tres horas desde el casco urbano de San Vicente del Caguán. La cita incluyó a dos equipos invitados de Costa Rica y al equipo anfitrión: Unidos por la Paz, compuesto por civiles, policías activos y excombatientes de la extinta guerrilla de las Farc. Tal vez, una de las muestras más evidentes de los frutos de la reconciliación entre colombianos.

“El mensaje que estamos dando es que si en Colombia no corregimos ese odio, nunca vamos a tener paz. Porque en el tiempo de la confrontación se vivieron muchas cosas de parte y parte”, reflexiona Edinson Gaviria, deportista de Unidos por la Paz quien también participó en el Campeonato Mundial de Australia en mayo pasado. 

“Para ser la primera vez y para ser un equipo tan joven, de menos de dos años, nos fue bien. Nosotros nos formamos como guías de rafting y eso es diferente a ser competitivo”, explica Gaviria.

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Aún sin la maestría de equipos como el Master de San Gil, todos los competidores se le midieron a las tres pruebas que tuvo el Campeonato y cuyo premio era un viaje directo en 2020 al Campeonato Mundial en China. El sábado era la competencia de velocidad, el domingo una segunda de ‘slalom’ (donde los equipos deben pasar por marcas en el río) y el lunes estuvo dedicada a la maratón, en la que los deportistas debían remar cinco kilómetros del Río El Pato.  

El Pato bordea al ETCR de Miravalle y su ruido natural estuvo acompañado, ese fin de semana, por el cuchicheo de más de 300 invitados que llegaron para apreciar la competencia. Además de estos invitados, muchas personas de la región llegaron a ver el evento: desde el punto de partida, cerca a un puente de madera y en la línea de meta, los asistentes soportaron no solo el Sol decidido que brilla en buena parte del día, sino también las lluvias torrenciales que acompañaron el primer día del evento. 

Esfuerzo invisible

“Estamos muy contentos y genera bastante satisfacción ver que sí vino gente de muchas partes del país a acompañarnos a acompañarnos y a integrarse con nosotros” confiesa Gaviria, pues lo que no es fácil de ver es el esfuerzo invisible que han hecho todos los habitantes del ETCR.

“Cuando iniciamos, después de la dejación de armas, me imagino que mucha gente no quería saber de nosotros, con ese miedo que había. Hoy se pierde el temor y mucha gente quiere venir a visitar Miravalle, quiere conocer San vicente y el Caquetá”, apunta. 

Esto lo confirma el Mayor Norberto Martínez Cortés, del Batallón de Operaciones Terrestres número 70, que está en Miravalle desde 2017. “La convivencia siempre ha sido muy agradable tanto para la ciudadanía como para el personal en proceso de reincorporación. Ha habido camaradería y apoyos en los procesos de organización de su ciudadela”.

Sin embargo, hasta el campeonato de rafting, el apoyo no ha sido suficiente, aunque los excombatientes han demostrado que su apuesta es la vida dedicada al campo y su única arma, la palabra, Gaviria es uno de los habitantes de Miravalle que pide mayor apoyo del país, pues “hoy en día los proyectos de nosotros no andan en marcha. Están muy estancados por falta de apoyo”, lamenta.

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En vista de esta situación, el Proyecto Amazonía Joven (que busca la consolidación de una paz duradera y estable por medio de la gestión sostenible del ecosistema amazónico) llegó a la región para dar un segundo aire a las iniciativas del ETCR en infraestructura, agropecuarias, de gestión de comunicaciones y liderazgo. Todo esto, buscando la consolidación de una paz duradera y sustentable.  

Financiado con recursos de la Unión Europea y el Fondo Europeo para la Paz, Amazonía Joven es el resultado del esfuerzo de las organizaciones Acción Cultural Popular (ACPO),  la Diócesis de San Vicente del Caguán y CorpoManigua, explica Cristian Camilo Bautista López, profesional agropecuario de apoyo a los sistemas productivos del ETCR. Bautista ha acompañado a los habitantes de Miravalle desde el pasado agosto y explica que “hay sistemas productivos de plátano, de banano, de hortaliza bajo invernadero y de piscicultura"

Él forma a los excombatientes en las particularidades agrológicas de la región y en buenas prácticas agroecológicas, porque “los sistemas productivos deben estar diseñados acorde para ser sostenibles en el tiempo”, enfatiza. Sin embargo, hasta ahora el ETCR no tiene autonomía alimentaria y a sus habitantesaún les falta tener claro qué tipos de alimentos se quieren producir, cómo los quieren producir y para quiénes los podemos producir”, explica. 

El último tramo

“Para hablar de reincorporación debe haber un proyecto productivo para el personal, su sostenimiento económico, social y político. Si no, no hay nada”, afirma Rodolfo Rodríguez, uno de los líderes del ETCR en su casa sobre El Filo, mientras los deportistas navegan el Río Pato.

Rodríguez es un hombre ocupado, grande y rapado, siempre habla por celular y acaba de estrenarse como papá, su razón para pensar en otra vida. Tras bambalinas, es uno de los responsables de la producción del Campeonato de Rafting y aunque sabe de la importancia, tiene los pies en la tierra. “A ratos me da alegría, pero de la alegría me da tristeza, porque dicen que Miravalle es el ETCR que va adelante y, si nosotros somos los que vamos adelante, ¿cómo serán los que van atrás?”, pregunta. 

A pesar de estas inquietudes, los avances en Miravalle son evidentes, como afirmaron todos los equipos del campeonato y los asistentes, pues tiene restaurantes disponibles, tiendas y medidas de salud y seguridad que no deben envidiar nada a otros eventos nacionales. Para aprovechar este impulso, Adriana Villa, directiva del ETCR y una de las beneficiadas del proyecto Amazonía Joven en liderazgo, realizó su recorrido de museo y memoria histórica del conflicto.

“A los niños se les cuenta la historia del territorio, porque se queda con la experiencia para mejorar” expone. “Amazonia joven ha sido un proyecto que nos ha impulsado muchísimo. Yo tuve la oportunidad de participar en un taller de liderazgo en Belén de Umbría y esto es clave porque es decirles ‘vamos a cambiar la historia de esta manera, vamos a construir en la región y a construir país’”, argumenta.

Para Villa, la idea es aprender a vivir con la naturaleza, sin dañarla, sino con armonía. Por eso, destaca la presencia de Amazonía Joven que, a la fecha, ha impactado a 1.180 personas y fue un actor clave en la gestión y preparación del ETCR para el Campeonato. 

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El lunes hacia el mediodía y luego de invitar a los asistentes a una práctica libre de rafting, se llama a todos los asistentes y se anuncian a los ganadores: Master Team San Gil, Santander; Colombia Rafting de Santander; Aventura Total ; y Tobia Sub19 de Cundinamarca, equipos que representarán a Colombia en el Mundial de Rafting en* China 2020.

Con rumores de ampliar el evento para ser la sede del Mundial de rafting en un futuro, los buses regresan a San Vicente del Caguán. Mientras, en Miravalle, otra vez solo, saben que aún quedan cosas por hacer para pensar en eso, pero tampoco piensan en eventos menores: “Que nos digan qué quieren que hagamos, que nosotros lo hacemos” sentencia Rodrígo Rodríguez, antes de levantarse para ir a su patio a cuidar el asado. 

A 40 minutos del casco urbano de Icononzo (Tolima) se estableció el ETCR Antonio Nariño, en donde exguerrilleros de las Farc se comprometen con sacar adelante su proceso de reintegración a la sociedad mediante proyectos productivos, y a donde es posible llegar para entender cómo viven los hombres y mujeres que renunciaron a la guerra.

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