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La mujer por fuera de los márgenes

A pesar de las presiones históricas que crean estereotipos de la mujer en la sociedad, constantemente surgen distintas propuestas para reconocer a aquellas que buscan la igualdad en un medio que no la reconoce. Texto basado en el programa 'Mujeres y medios' de Toma El Control.

Ana Ortiz Ramírez
09 Oct 2018 1:06:06 PM

Foto: María Alejandra Villamizar - Canal Trece

Hacia el siglo XV los personajes más temidos por quienes tenían la autoridad en los países europeos eran aquellos que tenían algo que ver con la mujer. La idea de lo femenino se compuso en función de dos imágenes estereotipadas, opuestas desde su naturaleza: la mujer buena (la dama y la princesa) y la mujer mala (la bruja y la sirena).

La buena mujer era aquella que aceptaba su naturaleza subordinada y se dedicaba al hogar, reconociendo en ella la marca permanente del pecado y el sufrimiento al que había sido condenada. Por su parte, la mala mujer era la que, en lugar de aceptar la subordinación “natural”, buscaba los medios para aprender. La que expresaba su voluntad abiertamente y vivía por fuera del hogar -sexual, laboral e incluso matrimonialmente hablando-.

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En ambos casos había un miedo permanente a que la mujer lograra explotar todo su potencial como sujeto de conocimiento; no en vano se les amenazaba y juzgaba –en ocasiones hasta la muerte- cuando decidían mostrar autoridad, sabiduría o voluntad en espacios tanto públicos como privados. Elementos como la sensualidad y la belleza activa (en oposición a la belleza pasiva que es romántica y contemplativa), eran las cualidades más temidas por los hombres y el principal argumento de todas las representaciones negativas de una mujer.

Mujer y medios de comunicación en Colombia.Foto: María Alejandra Villamizar - Canal Trece

Este es un debate que sigue vivo en la actualidad. Los espacios de representación de la mujer dividen las imágenes y los estereotipos creados en función de la mujer sexual-bella-sensual y la mujer inteligente. Estos aún cargan con las ideas sobre la mala y la buena mujer. De allí que en escenarios como los medios de comunicación las mujeres tengan que asumir el reto de buscar su participación por fuera de los roles que tradicionalmente se les han asignado.

De acuerdo con Elsa Amanda Chiquito, presidenta del colectivo Radio Ixchel de Guatemala, siendo mujer en los medios de comunicación es necesario “demostrar tu capacidad al doble y que tengas que desafiar procesos o ideas que han sido creadas desde hace tiempo porque la sociedad es así: forma prejuicios que porque eres mujer y estás en un espacio en donde no te corresponde”.

Chiquito expresa que los espacios que se le asignan a la mujer son los del clima o el reportaje -aquellos que no abren un escenario de análisis-. Pero el colectivo Radio Ixchel busca reivindicar el proceso histórico de la mujer en la radio comunitaria de Guatemala a través de un contenido que reconozca su lugar en la conformación del tejido social y su función por fuera de los límites del hogar.

La reclamación del colectivo es una lucha importante si se tiene en cuenta que, además de ser mujeres, hacen parte de la comunidad indígena Kaqchikel; es decir, están inscritas en una doble minoría que, como tal, sufre de una mayor invisibilización por parte de los medios tradicionales. Este proceso ha sido producto de la ruptura que sufrió la mujer indígena desde los tiempos de la colonia.

Cristina Gallego, codirectora de 'Pájaros de verano'.Foto: María Alejandra Villamizar - Canal Trece

Es verdad que la mujer no es una minoría, pero en términos de representación y participación en medios lo es. Así lo afirma Cristina Gallego, codirectora de 'Pájaros de verano' y productora de 'El abrazo de la serpiente', nominada a los Óscar. De acuerdo con ella, una de las razones de esta ausencia femenina en el escenario mediático es la apropiación de la desigualdad de oportunidades y espacios, que se oculta detrás de un sentido de “igualdad” moderna que nada tiene que ver con la realidad.

Según Cristina Gallego es necesario visibilizar la distancia que hay entre las representaciones y la participación de un género y otro, aunque no a partir de la llamada “cuota femenina”, sino en relación a un análisis que cuestione el porqué de la falta de acceso para las mujeres a los espacios de producción mediática y audiovisual. Se trata de ver qué hay detrás de los roles socialmente asignados a la mujer en la esfera de los medios y superar el miedo y la comodidad que ellos implican.

Una de las propuestas que le apuesta a este tipo de enfoques es la Fundación “Mujer es audiovisual”, creada en 2007 bajo el marco del festival Luces, Cámara, Mujeres en Acción. Su objetivo es reconocer la labor e importancia de la producción audiovisual hecha por mujeres en Colombia, promoviendo al mismo tiempo los derechos de la mujer y la resignificación de los estereotipos de género –relacionados con las representaciones en la pantalla y los lugares de la mujer en la producción-.

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 Según Jimena Prieto, directora del festival Cine en Femenino de la fundación, “a través del audiovisual sí se transforma la sociedad para las mujeres”. Esto se debe a que no hay conciencia con respecto a las grandes brechas de desigualdad que aún existen, por lo tanto la fundación “Mujer es Audiovisual” busca generar espacios en los que se apoyen proyectos de producción femenina, mientras se reflexiona sobre la historia del género desde los contenidos audiovisuales.

Teniendo en cuenta que esta labor implica replantear los espacios en los que tradicionalmente se ha desempeñado la mujer, al reconocer en ella su capacidad intelectual y las habilidades que tiene para el desarrollo de un oficio “masculino” se produce incomodidad, rechazo y duda por parte de la sociedad, pues hay una naturalización del rol del género en los medios y los alcances de las cualidades femeninas. Este es el caso de los comentarios hechos a Mariángela Urbina, realizadora y presentadora de “Las Igualadas”, en su canal de YouTube.

Mariangela Urbina de 'Las Igualadas'.Mariangela Urbina de 'Las Igualadas'. Foto: Twitter

Según ella, aunque se crea que “el machismo se acabó”, la violencia y los estereotipos hacia el género se reafirman cada vez que alguien busca hablar de un asunto problemático o que desacomoda unos privilegios históricamente otorgados. De hecho este sentido de competencia está impreso en las mujeres mismas y hace parte de la dificultad para abrir espacios de debate en los que se hable por y para las mujeres, pensando en aquellas cosas que nunca se le han querido como la sexualidad, el aborto o la historia de la violencia de género.

Como respuesta a esto, “Las Igualadas” tiene como objetivo generar contenidos que en lugar de reafirmar los estereotipos de la mujer dentro y fuera de los medios, abran la pregunta por el lugar social de la mujer en la actualidad –como lo planteaba también Elsa Chiquito-.

Esto también se refleja en el documental 'Censuradas' (2017), producido por Andrea Barajas y dirigido por José Andrés Nieto. Aquí se plantea una lectura de la historia del punk en Colombia desde los años 80 a partir de la importancia de la mujer en este proceso.

De acuerdo con Barajas, el propósito es legitimar el derecho de las mujeres a una cultura libre de sexismo, impulsando a aquellas que en espacios como los de la ruralidad pueden ver en el punk una posibilidad para el empoderamiento y la vida sin miedo. Es una propuesta que busca reconocer que en los procesos históricos hay relaciones de hombres y mujeres, y que de manera colectiva ninguno es más importante que otro; algo como lo que planteaban Cristina Gallego en función de la unión colectiva de las mujeres: “todas estamos buscando un lugar y una representación justa en todo el mundo, un trabajo que sea valorado como igualitario en muchos ámbitos”.

Cada vez más personas se preocupan por abrir espacios en los que las mujeres, niñas y adolescentes encuentren su voz y se defiendan contra aquellas violencias que históricamente han subordinado al género femenino. Este es el caso de la fundación Niñas Sin Miedo que, usando el proceso de aprender a montar bicicleta como metáfora de los tropiezos de la vida, enseña a niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad a empoderarse y a potenciar sus capacidades en busca de una vida digna.

[Mira el capítulo completo sobre 'Mujeres y medios' en Toma El Control]


Toma El Control, todos los sábados a la 1pm por Canal Trece y www.canaltrece.com.co


             

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