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Cultura

'Los crímenes de Alicia': un misterio no revelado de Lewis Carroll

Un enigma que ha crecido sobre las páginas perdidas del diario de Lewis Carroll fue la inspiración que necesitó Guillermo Martínez para crear 'Los crímenes de Alicia', una novela policial llena de lógica y misterios.

Lala Ocampo
06 Jun 2019 8:00 AM

En el universo de la literatura uno de los grandes misterios es el que ha rodeado la figura de Lewis Carroll, este escritor británico, creador de las aventuras de ‘Alicia en el país de las Maravillas’, que ha tantos ha cautivado.

El misterio detrás de Carroll no solamente ha envuelto la relación que el joven autor sostenía con Alicia, una pequeña niña, hija menor de la familia Liddle, una relación que inspiró el nacimiento de la novela que lo haría famoso pero que además ha estado marcada por la mancha de la pedofilia, aunque al día de hoy nada se haya podido confirmar.

Guillermo Martínez, 'Los Crímenes de Alicia'Foto: Lala Ocampo - Canal Trece

Ríos de tinta han corrido sobre este y otros asuntos del personaje que fue Lewis Carroll y en este 2019, se publicó una novela del escritor argentino Guillermo Martínez que escudriña otros misterios que también hicieron parte de la fama de Carroll. Guillermo Martínez publicó ‘Los Crímenes de Alicia’ su novela con la que recibió el Premio Nadal 2019, uno de los más importantes de la literatura hispanoamericana. En esta novela, Martínez, se remite a la historia desconocida de Lewis Carroll: a manera de novela policial recrea la historia de unas parientes lejanas del escritor inglés, que, en custodia de sus diarios íntimos, habían arrancado páginas de este que posiblemente escondían reveladores detalles sobre toda la leyenda que ha crecido en torno a su imagen.

Guillermo Martínez, estando en Oxford conoció este pequeño detalle sobre la vida del autor y así comenzó a tejer una historia de ficción nutrida por una pequeña hoja de papel en donde las nietas de Lewis Carroll pintaron una línea por cada página arrancada de los diarios.

Estuvimos hablando con Martínez sobre ‘Los Crímenes de Alicia’ y los caminos que lo llevaron a escribir esta novela policial.

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Canal Trece: Guillermo, para empezar, quisiéramos hablar sobre el Premio Nadal, reconocimiento que recibiste en este 2019 con ‘Los Crímenes de Alicia’, ¿cómo a un escritor lo impacta recibir un premio de este nivel?

Guillermo Martínez: No estoy seguro de que haya un impacto real en el ejercicio como tal de escribir una novela, pero es una alegría y un honor inmenso sobre todo porque en la lista de ganadores del Premio Nadal están una serie de autores muy célebres de la lengua española contemporánea, está Carmen Laforet, Eduardo Caballero Calderón, Francisco Umbra, Ana María Matute; nombres que ya son legendarios en la literatura universal, entonces se convierte en una sensación de que la novela de uno se inscribe en una lista de grandes títulos.

En mi caso ayudó a que mi nombre fuera más conocido en España. Digamos que mi novela de los ‘Crímenes de Oxford’ fue algo conocida porque también hubo una película de Alex de la Iglesia, que tuvo mucho éxito, pero mi nombre literario no era tan conocido. Creo que con este premio tengo la posibilidad de que mi nombre sea más conocido en España y que tal vez los lectores españoles vayan a buscar mis libros.

Guillermo Martínez - Los Crímenes de AliciaFoto: Libertad Digital

CT: Hablemos sobre Lewis Carroll, ¿qué te llevó a investigar a este personaje?, ¿qué acercamiento tuviste tú con este personaje?

GM: Cuando yo vivía en Oxford estuve de visita una vez en Christ Church y allí vi el retrato de Lewis Carroll, sabía que él había vivido allí y además hay una tienda de regalos de Alicia en la que estuve de visita, pero no más que esto. Sin embargo, hace diez años me encargaron un prólogo para un libro de Carroll que se llama ‘Lógica sin pena’ y me di cuenta entonces que no sabía nada de la vida de Lewis Carroll. Mientras leía algunas notas y solapas sobre su vida, encontré un detalle que me pareció fascinante: sus sobrinas nietas quedaron en custodia de los diarios íntimos de Carroll una vez que el murió y ellas fueron arrancando distintas páginas de los diarios, sobre todo algunas en donde se dilucidaba qué había ocurrido en una discusión muy fuerte que él tuvo con los padres de Alicia Liddle, este personaje en el que se inspira ‘Alicia en el país de las maravillas’. Esta discusión había sido un tema abierto y constante entre los biógrafos de Carroll, que no lograban ponerse de acuerdo sobre qué había ocurrido ese día. Lo más curioso, que fue lo que me inspiró a escribir esta novela, fue realmente el hecho de que estas mujeres, que eran muy religiosas, habían anotado por cada página que arrancaban, una línea en un pedazo de papel y ese pedazo de papel sí sobrevivió y fue encontrado en 1994.

La figura de Carroll no me interesaba en sí, me interesaba ese detalle de unas sobrinas nietas que arrancaban páginas de un escritor para cuidarle la imagen. Eso fue lo que me llevó a escribir esta novela, poder desarrollar toda una historia a partir de una sola línea en una hoja de papel.

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CT: Hablemos un poco sobre los personajes de tus dos novelas que se mueven en ambos escenarios…

GM: El personaje de Arthur Seldom, protagonistas de ambas historias es muy similar en ambas historias, en las dos él está muy atribulado por algo que considera una marca fatal en su destino: cada vez que se pone a investigar sobre el mundo real hay bifurcaciones inesperadas, que tienen consecuencias trágicas. Esa es la sensación que él tiene, eso es lo que domina el halo trágico de esto personaje. En los dos casos realmente ocurre así, la investigación genera tragedias, ese es el marco general de los dos casos. Investigar tiene sus consecuencias, también.

CT: ¿Es Arthur Seldom un personaje autobiográfico?, ¿qué tanto tiene de ti?

GM:  Bueno yo fui un estudiante de matemáticas, doctorado en Oxford, pero llegué a Oxford en una situación muy diferente a la de mis personajes. Tuve una vida más bien pacífica y me mantuve alejado de los crímenes. Algo de lo que vi y de lo que pienso seguramente está dentro de mis personajes. Por ejemplo, cuando el narrador dice para sí mismo: “La única excusa de dios es que no existe”, es una frase que yo podría suscribir. Así, hay otras partes que se las adjudico a Seldom, pero que están relacionadas con cosas que yo viví y cosas que pienso y creo. Creo que eso nos pasa a todos los escritores, no podemos desligarnos.

Los Crímenes de Alicia de Guillermo MartínezFoto: Lala Ocampo - Canal Trece

CT: Lewis Carroll, era, entre tantas cosas, matemático y lógico, Arthur Seldom también lo es y resulta que tú también. Como en la obra de Carroll, ¿se pueden encontrar asuntos matemáticos en ‘Los Crímenes de Alicia’?

Si claro que sí, los personajes también son matemáticos y discuten sobre estos temas. Como por ejemplo quién da la última verdad en un caso, cuando los temas se vuelven demasiado difíciles, los que juzgan sobre la verdad o sobre la veracidad de una prueba son tan pocos que podrían confabularse para mentir. También hay una paradoja que se desliza sobre la traducción que tiene que ver con algunos temas de lógica y de matemáticas.

CT: ¿Crees que hay una relación entre las matemáticas y las novelas de misterio?

Definitivamente. Hay dos analogías aquí, por un lado, la estructuración de una novela policial tiene un sustrato lógico importante. Borges en su texto sobre ‘Las leyes de la razón policial’ mencionaba, como último postulado, que en la novela había una necesidad y maravilla de la solución, es decir tiene que haber una parte lógica en la argumentación final, que sea sorprendente, que tenga un elemento que maraville al lector, qué maravilla porque es sorprendente, pero a la vez razonable.

Ese elemento está, para mí, tanto en la matemática como en los actos de ilusionismo. Cuando vos ves un mago, también todos los movimientos que hace parece que son naturales y razonables y al final emerge algo que es maravilloso, de la manipulación de elementos conocidos y cotidianos emerge algo sorprendente. Para mí eso es una gran metáfora de la literatura: con los elementos naturales de todos los días poder hacer algo maravilloso y en eso se parecen la matemática, la literatura y el ilusionismo.

CT: ¿Qué libro estás leyendo ahora mismo?

GM: ‘Nada’ de Carmen Laforet, primer premio Nadal y voy a leer un libro que me acaba de regalar mi amigo escritor colombiano Miguel Ángel Manrique, que se llama ‘Las preocupaciones’, de su autoría.


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