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Cultura

Calle real: los caminos históricos de Colombia

Las primeras calles de nuestras ciudades y nuestras regiones son las venas de nuestra historia.

Andrea Melo Tobón
05 May 2020 7:38:38 AM

Foto: Einer3088

La carrera Séptima fue primero conocida como 'la calle real' de Santafé de Bogotá. Es un camino en el que han ocurrido hechos históricos que han marcado a un país, un sendero que conecta mundos aparentemente irreconciliables, un carrusel gastronómico, sonoro y social no solo de una ciudad sino de Colombia entera. Pero, ¿es la única calle real de Colombia? Te contamos la historia de cuatro calles reales de nuestras regiones Trece: 

Calle real o Carrera Séptima

Cambio de rieles del Tranvía en la carrera Séptima. 1925. Fondo Luis A.Acuña

Hace casi 500 años, un campamento de militares españoles se erigió en la villa Nuestra Señora de la Esperanza, hoy Chorro de Quevedo, y, a medida que los españoles fueron adueñándose de tierras, se crearon otros; uno de ellos ubicado en donde ahora está la Plaza de Bolívar, lugar en el que finalmente se fundó Santafé en 1539.

Teniendo la plaza como punto central, se acataron las órdenes de Carlos V: "y cuando hagan la planta del lugar, repártanlo por sus plazas, calles y solares a cordel y regla, comenzando desde la plaza mayor, y sacando desde ella calles a las puertas y caminos principales, y dexando tanto compás abierto que aunque la población vaya en gran crecimiento, se pueda siempre proseguir y dilatar en la misma forma".

El diseño del trazado de la calle principal o Calle Real fue hecho sobre un camino indígena que los españoles llamaron 'camino de la sal o de Tunja', que comunicaba a Santafé con el pueblo de indios de Usaquén y la Villa de Zipaquirá. "Esta calle fundacional que permitió unir los dos núcleos iniciales de Santafé, la Plaza de las Yerbas (hoy Parque Santander) y la Plaza Mayor (hoy Plaza de Bolívar), la conocemos hoy como la carrera Séptima, la calle más significativa e importante de Bogotá", narra el Observatorio de Culturas en un informe. 

Fue así como la Calle Real conectó territorios indígenas y aquellos invadidos por la Corona española, fue el punto de partida para la distribución de tierras y edificaciones que legitimaran la autoridad extranjera y uno de los ejes principales de comercios. Una de las primeras obras que marcó el inicio del crecimiento de esta ciudad descomunal fue el reemplazo de la capilla primitiva que se encontraba en la Calle Real por un templo sólido con paredes de tapia y ladrillo. Se pidió "gente en abundancia, anacondas e indios ladinos (indios que hablaban su lengua y el español) y servicios de lengua para hablar a los indios bozales (indios de otros territorios traídos para realizar trabajos forzados)".

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Tunja


Tunja. 'Diarioiulustrado de viajes 1871-1873' 

La Calle Real de Tunja se encuentra en Plaza mayor y va hasta el Parque Antonio Ricaurte, llamada también Calle Caliente; antigua vía entre las provincias de Tunja y el Socorro, además de lugar de residencia de familias principales como el Márquez de San Jorge y San Juan de entre otros, hoy sigue siendo el principal sendero histórico, gastronómico, artesanal y artístico del municipio. 

Esta vía en 1850 estaba vestida con piedras; las casas no tenían aleros (parte inferior del tejado, que sobresale de la pared y sirve para desviar de ella el agua de lluvia); las puertas eran hechas en cuero o lata, y era rodeada por cuatro plazas: San Laureano, San Juan de Dios, San Francisco y Suárez Rendón

El agua provenía de fuentes públicas como la Abreú o Abreo; la Santa Bárbara; la de la esquina occidental en calle de la Gendarmería; una más en la esquina sur de San Francisco; otra en la plazuela de la penitenciaría y otra junto al convento de Santa Clara, sin embargo, tiempo después, dividieron las calles y las dos primeras fuentes fueron utilizadas exclusivamente por sectores acomodados mientras que las personas menos favorecidas tomaban agua rezada de la Pila Salada. 

"Dicen los viejos tunjanos, que lo que no sucede en la plaza no pasa en Tunja. Costumbre tradicional y muy particular de los habitantes de la ciudad, es encontrarse caminando al darle la vuelta a la manzana situada entre el costado occidental de la plaza, la de los balcones; la primera Calle Real, hoy calle 19; el camellón de Santo de Domingo, hoy carrera 10ª y la calle de los Frailes, hoy calle 20, terminando en la Esquina de la Pulmonía", cuenta un historiador de la alcaldía.

En la Calle Real o Calle Caliente de Tunja se construyeron los principales, comercios, cafés y negocios que fueron refugio de emboladores, vendedores de periódicos, pregoneros y chismosos. "Si está buscando algún tunjano, búsquelo en la Vuelta al Perro, en las funciones de matinal, matiné, vespertina y nocturna y, si el frio se lo permite, de madrugada".

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Ibagué

Foto: Catedral de Ibagué. 1919. Autor deconocido. 

Ibagué se erigió en la Calle Real, ahora conocida como calle 10, y como en toda Calle Real que se respete, aparentemente, se debe construir una iglesia como es el caso de la Catedral de la Inmaculada Concepción en cuyo despacho se alojó el procer de la indepedencia Simón Bolívar

Sobre esta misma calle vivió el coronel José María Vega, héroe de la independencia y, en el año de 1772 se terminó de construir el convento de los dominicos que, a partir de 1822, se convirtió en el Colegio de San Simón. El general Francisco de Paula Santander fundó allí el Banco de la República ese mismo año. 

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Neiva

Foto: Catedral de Neiva. 1950. Autor deconocido. 

Mariano Ospina fue la persona que diseñó el trazado de la calle principal y de las casas en 1612 hiciera la traza de la plaza. La calle quinta o Calle Real de Neiva, aunque también sirvió como arteria principal de comercio, encuentro y tertulias de la capital del Huila, tenía un carácter mucho más rural que citadino en sus inicios. 

"Los datos de archivo disponibles sobre la parte física de la ciudad de Neiva a finales del siglo XVII comprenden la existencia de la Iglesia, unas cuantas casas de los vecinos principales y una calle real en la cual se concentraban las tiendas de los comerciantes y mercaderes, la casa de bahareque que servía de cárcel y, entre otras, las casas de tapia y teja de los propietarios de las haciendas de Ambicá y Pacarní" cuenta la Revista de Historia regional y local.

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Te invitamos a ver este capítulo de #Fractal dedicado a la Calle Real de Bogotá, más conocida como carrera Séptima.

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