Alto contraste
Tendencias

Breve manualito Covid-19 de Carreño

Recuperamos el manual de urbanidad y pomposas maneras para advertir sobre algunas reglas que deberían adaptarse a estos tiempos de cuarentena por su pertinencia profiláctica. Y no, no es una broma.

Redacción Canal Trece
20 Jun 2020 10:35:35 AM

Ilustraciones tomadas de oldbookillustrations.com, intervenidas por @ArboldeLetras1

Muchos crecimos con la lectura obligada del ‘Manual de Carreño’ y para muchos de los que nacieron en los ochenta o noventa, algunas normas eran obsoletas e, incluso, absurdas. Pero era de esperar por la edad y la época en la que fue escrito. Sin embargo, desempolvamos el librito para encontrar que algunas de estas reglas pueden ser útiles hoy en momentos en los que el distanciamiento social y el tapabocas nos pueden salvar la vida. 

También puedes leer: Consejos para el cuidado emocional en la cuarentena.

¿Qué es el Manual de Carreño?

El Manual de Carreño fue un instructivo escrito por el músico, pedagogo y diplomático venezolano Manuel Antonio Carreño Muñoz en 1853. Hace casi 170 años. El manual ofrece lecciones de buenos modales en espacios y personas como el hogar, la familia, la escuela y el trabajo. Es un considerado un best seller del siglo XIX, pero los rumores dicen que, aún hoy, hay algún profe chapado a la antigua en los colegios, que sigue leyéndolo y promoviéndolo con fervor. 

- Falda con el corte a-ba-jo de la rodilla, señorita. 

Para muchos, Carreño es un icono cultural, algo con lo que crecieron y que siempre ha estado allí, aunque cada año menos presente, como el Almanaque Bristol. Aún así, no siempre es bien recordado por los jóvenes que sufrieron de regaños por no saberse el manual de pe a pa o por sus afirmaciones sobre el rol de la mujer: “La mujer debe ser femenina y orgullosa de serlo. Su instrucción, educación y finos modales la ayudarán en la vida en familia tanto como en sociedad”. 

No cabe duda de que el manual es un documento antiguo que refleja, sobre todo, los modos y maneras de mitad del siglo XIX. Por eso, verlo como un documento válido de conducta en la tercera década del siglo XXI no solo es anticuado, sino que puede ser inútil. ¿O no?

Nos pusimos a revisar algunas de las normas que establece el susodicho Carreño para tener buenos modales y, aunque no precisamente con este propósito, el manual sí apunta a algunas prácticas que, en pleno planeta invadido por la Covid-19, podría sernos muy útiles para evitar propagar los contagios. Si no funciona, al menos pasaremos como una persona muy educada, así que no tiene pierde.

Manual Covid de Carreño

“Durante la cena, ningún invitado debe dirigirse solamente a una persona, sino que su conversación debe estar dirigida hacia todos. También es conveniente que se traten temas que puedan resultar interesantes no sólo a hombres, sino también a las mujeres presentes. De este modo, la cena y la conversación resultarán más animadas y amenas”.

Debido a la pandemia por la Covid-19 deberemos estar a dos metros de cualquier persona y hablar claramente aún con el tapabocas puesto para que los presentes puedan entender lo que se dice. Cuando sea hora de la cena, es conveniente marcar la sal de cada uno para no acabar contaminando a toda la familia mientras comemos arepa con chocolate (el recipiente de ají comunal está prohibido).

“Después de los platos principales e inmediatamente seguido del postre, debe presentarse a los comensales un bol con una toallita para limpiarse las manos. Esto no es indispensable, por supuesto, debido a la gran flexibilidad e informalidad que nos permite nuestra sociedad actual”.

Después de comer deberemos tener a la mano jabón, agua, alcohol, antibacterial, el anillo de Sauron, la Espada del Augurio, la varita de Sauco, el Santo Grial y demás recursos que nos ayuden a mantenernos poderosos y libres de Covid-19.

“Nada hay, por otra parte, que comunique mayor grado de belleza y elegancia a cuanto nos concierne, que el aseo y la limpieza. Nuestras personas, nuestros vestidos, nuestra habitación y todos nuestros actos, se hacen siempre agradables a los que nos rodean, y nos atraen su estimación y aun su cariño, cuando todo lo encuentra presidido por ese espíritu de pulcritud que la misma naturaleza ha querido imprimir en nuestras costumbres, para ahorrarnos sensaciones ingratas y proporcionarnos goces y placeres”.

No hay, por otra parte, que comunique mayor grado de salud y lozanía que tener el tapabocas y los guantes puestos, las distancias bien marcadas y el antibacterial en el bolsillo. Un buen gel antibacterial es imprescindible para todo ser humano, aunque sea un niño. Esta es una regla inflexible para toda persona que no quiera ofender ni contagiar a sus semejantes ni a sí mismo.

“Un buen desodorante en las axilas después del baño diario es imprescindible para todo ser humano que no sea un niño. Esta es una regla inflexible para toda persona que no quiera ofender a sus semejantes”. 

Esta es una máxima que no debería olvidarse nunca, con o sin virus. Que la cuarentena no te nuble la empatía. 

“Nuestras manos sirven para casi todas las operaciones materiales de la vida, y son por lo tanto la parte del cuerpo que más expuesta se halla a perder su limpieza. Lavémoslas, pues, con frecuencia durante el día, y por de contado, todas las ocasiones en que tengamos motivos para sospechar siquiera que no se encuentran perfectamente aseadas”. 

La mayor o menor exposición a gotículas cargadas del coronavirus a la que estemos sujetos y aquella que nos produzcan nuestros ejercicios físicos, el clima en que vivamos y otras circunstancias que nos sean personales, nos servirán de gula para el cambio ordinario de nuestros vestidos, pero puede establecerse, por regla general, que en ningún caso nos está permitido hacer este cambio menos de dos veces en la semana, aún si está teletrabajando. 

También te puede interesar: Cuarentena: ellos son el corazón de Canal Trece.

"No es reprobable la costumbre de llevar los vestidos, y sobre todo los pañuelos, ligeramente impregnados de aguas olorosas; mas adviértase que el exceso en este punto es nocivo para la salud, y al mismo tiempo repugnante para las personas con quienes estamos en contacto. Especialmente cuando empleamos esencias o preparaciones almizcladas".

No es reprobable la costumbre de llevar los guantes ligeramente impregnados de gel antibacterial; mas adviértase que el exceso en este punto es nocivo para la salud y al mismo tiempo repugnante para las personas con quienes estamos en contacto (máxime si se usa en el tabapocas). Especialmente cuando empleamos esencias o preparaciones almizcladas. 


Encuéntranos en redes sociales como @CanalTreceCo: FacebookTwitter e Instagram para conectarte con la música, las regiones y la cultura.