Fraude digital en Colombia: 1 de cada 3 personas ha sido víctima, según expertos

Fraude digital en Colombia: 1 de cada 3 personas ha sido víctima y persisten fallas en identidad digital

El fraude digital en Colombia continúa siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad tecnológica. Mientras la transformación digital avanza en empresas, entidades financieras y organizaciones públicas, expertos advierten que muchas de las vulnerabilidades siguen estando en procesos críticos como la validación de identidad y la firma electrónica.

De acuerdo con cifras recientes, más de un tercio de los colombianos ha sido víctima de algún tipo de fraude digital durante el último año, una situación que refleja los desafíos que enfrenta el país en materia de confianza digital y protección de la información.

Más de 300.000 reclamaciones por fraude digital

Según datos de Asobancaria, durante el primer semestre de 2025 se registraron 309.158 reclamaciones relacionadas con fraude digital en pagos y compras, lo que equivale a más de 1.700 casos diarios.

A esto se suma un estudio de DataCrédito Experian, publicado en junio de 2025, que reveló que el 36,6 % de los colombianos ha sido víctima de fraude en los últimos 12 meses, una cifra que evidencia el alcance de esta problemática.

El crecimiento de las transacciones digitales, la expansión de servicios en línea y el uso masivo de plataformas tecnológicas han generado nuevas oportunidades para los usuarios, pero también han ampliado la superficie de exposición frente a posibles ataques o suplantaciones.

La identidad digital sigue siendo uno de los puntos más vulnerables

Especialistas en transformación digital advierten que muchas organizaciones continúan presentando fallas en procesos de validación de identidad, un aspecto clave para garantizar la seguridad de trámites, contratos y operaciones digitales.

La verificación de identidad permite confirmar que una persona es realmente quien dice ser y que los documentos utilizados corresponden a su titular legítimo. Cuando este proceso falla, pueden presentarse situaciones como suplantaciones, contratos inválidos o transacciones fraudulentas.

“El desafío hoy no es solo digitalizar, sino hacerlo bien. La confianza digital se ha convertido en un activo estratégico para las organizaciones”, señaló Elías Barzallo, presidente de Namirial para Colombia y Ecuador.

Los errores que siguen facilitando el fraude

Aunque existen herramientas basadas en inteligencia artificial, biometría y validaciones en tiempo real, los expertos advierten que la tecnología por sí sola no garantiza la seguridad.

Entre las principales fallas detectadas se encuentran:

  • Configuración inadecuada de herramientas digitales.
  • Procesos de validación de identidad insuficientes.
  • Falta de capacitación para los usuarios y equipos internos.
  • Uso de canales inseguros para el intercambio de documentos.
  • Implementaciones deficientes de sistemas de firma electrónica.

Estas situaciones pueden generar consecuencias económicas, operativas y legales para las organizaciones, además de afectar la confianza de los usuarios.

Firma electrónica: el reto ya no es adoptarla, sino usarla correctamente

En Colombia circulan cerca de 200.000 certificados de firma digital al año, según datos de Certicámara.

Para los especialistas, esto demuestra que el país ha avanzado en la adopción de herramientas digitales, pero el reto actual está en garantizar que su implementación cumpla con los estándares de seguridad necesarios.

La firma electrónica se ha convertido en un recurso fundamental para trámites empresariales, contratos, procesos financieros y servicios digitales. Sin embargo, una validación incorrecta puede abrir la puerta a fraudes y disputas legales.

La confianza digital, un activo estratégico para las empresas

El aumento de los casos de fraude demuestra que la ciberseguridad ya no es únicamente un asunto tecnológico, sino una prioridad estratégica para organizaciones de todos los sectores.

Expertos coinciden en que fortalecer los procesos de identidad digital, implementar mecanismos robustos de autenticación y capacitar a los usuarios son acciones clave para reducir riesgos.

En un entorno donde las amenazas evolucionan constantemente, las empresas enfrentan el reto de construir entornos digitales más seguros que permitan proteger tanto la información como la confianza de sus clientes.

La conclusión es clara: en la actualidad, la transformación digital no solo depende de incorporar tecnología, sino de garantizar que cada proceso esté respaldado por mecanismos de seguridad que minimicen el riesgo de fraude y suplantación.

Ir al contenido