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Cultura

El lado B de grandes escritores

El ejercicio de la escritura puede ser solitario y desagradecido. Es una de las razones por las que muchos escritores han recurrido a otras profesiones y oficios para poder sobrevivir mientras se dedican a crear grandes obras literarias. Estos son algunos de ellos.

Lala Ocampo
14 Jul 2019 8:11:11 PM

La tarea de los escritores no es una tarea sencilla, dedicarle horas, días, semanas e incluso años al nacimiento de una historia puede ser uno de las labores más sacrificadas y menos agradecida del mundo. Pues no se trata solamente del tiempo dedicado a solas al ejercicio de la escritura, sino que vivir de eso resulta más difícil de lo que nosotros, ávidos lectores, podemos imaginar.

Hoy en día es mucho más sencillo que un escritor pueda dedicarse a tener tareas alternativas; la docencia, por ejemplo, ha sido un común denominador de muchos de los grandes escritores de la historia, que para poder sobrevivir se volcaron a la enseñanza de los conocimientos adquiridos. Así, muchos como Julio Cortázar, Antonio Machado, J. R. R. Tolkien, C. S. Lewis o Stephen King, se han dedicado a la academia para poder sobrevivir y darle tiempo a la creación literaria.

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Lo que resulta más curioso de todo este asunto es que muchos de esos escritores que se han hecho famosos por sus maravillosas obras literarias tienen un ‘Lado B’, una vida profesional que muchos desconocíamos y que podrían resultar sorprendentes.

De la química y el derecho pasaron a las novelas de ficción, de estudiar bichos a escribir párrafos enteros de pura prosa y poesía. Te contamos las profesiones y oficios secretos de algunos grandes escritores de la historia.

Vladimir Nabokov

El escritor ruso se hizo popular con la publicación de su novela de ‘Lolita’, la emblemática historia de un hombre que se ha obsesionado sexualmente con una niña de 12 años. Polémica y controversial hasta el día de hoy, esta novela fue escrita por un hombre que antes de ser escritor era entomólogo, es decir, se dedicaba al estudio de bichos e insectos. Durante los años 40, Nabokov fue el director de la colección de mariposas de la Universidad de Harvard y sus investigaciones en el campo le valieron una mariposa nombrada en su honor la ‘Nabokovia’. Es esta la razón por la que el escritor dibujaba muchas mariposas, algunas ilustraciones que hoy en día sobreviven y que fueron dedicada a su esposa Vera. 

mariposas Vladimir NabokovFoto: Booktryst.com

Maurice Maeterlinck

En el caso de este escritor belga, el asunto fue al revés que con Nabokov. Maeterlinck era un abogado que muy temprano en el desarrollo de su carrera comprendió que era incapaz de llevarla a cabo y terminó refugiándose en la naturaleza y la literatura. Maeterlinck es autor de algunos de los más bellos ensayos sobre historia natural. Su ‘La inteligencia de las flores’ o ‘La vida de las hormigas’ describen poéticamente el devenir natural de las especies.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Gabriela Mistral – Diplomática

Con Gabriela Mistral sucedió al revés que con los demás escritores de esta lista. Fueron sus libros los que le consiguieron tal reconocimiento para poderle otorgar el cargo de cónsul chilena y de hecho lo hizo convirtiéndose en la primera mujer chilena en ocupar un puesto diplomático. El primer lugar al que fue designada fue Italia, pero ella se declaró antifascista y el por entonces líder italiano Mussolini considero inaceptable tener a una mujer en ese lugar político.

Foto: Memoria Chilena - Archivo personal Gabriel Mistral 

Roberto Bolaño 

Puede ser que ‘Los detectives salvajes’ o ‘Estrella Distante’ hayan surgido como ideas literarias en una de las oscuras y estrelladas noches en las que Bolaño, el prominente escritor chileno, tuvo que trabajar como vigilante nocturno de un campamento en Castelledefels muy cerca a Barcelona, aunque ese no fue el único oficio que desempeño para poder vivir, pues también fue mesero, botones y hasta lavaplatos.

Roberto Bolaño Foto: Radio Universidad de Chile

Franz Kafka

El creador de Gregorio Samsa, que un día se despertó convertido en bicho, no siempre tuvo la idea de ser un escritor, de hecho, cuando fue lo suficientemente adulto para ingresar a la universidad empezó a estudiar química, aunque el entusiasmo por las fórmulas le duró solamente dos semanas. Luego tomó clases de arte y filosofía, pero terminó graduándose como abogado.

Margaret Atwood 

Imaginarse un futuro terrorífico es lo que ha llevado al reconocimiento a la escritora canadiense, Margaret Atwood. Su distopía del ‘Cuento de la Criada’ que cuenta la historia de un mundo futuro en el que las mujeres no pueden tener hijos. Aunque Atwood es una de las más vendidas en estos tiempos, no siempre fue así y en sus primeros años dedicada a la literatura tuvo que trabajar como mesera para poder sobrevivir. ¿Será esa la inspiración para el personaje de sus distopías?

Margaret AtwoodFoto: Cuenta oficial de Facebook de la autora

Nicanor Parra 

La antipoesía, ese movimiento literario que abogaba por una poesía más cotidiana y menos rimbombante, fue fecundado por Nicanor Parra, un prolífico poeta descendiente de una de las familias de artistas más importantes de América Latina. Aunque las letras eran su pasión, la verdad es que Nicanor Parra fue también un gran matemático y físico profesiones que ejerció siendo docente en la Universidad de Chile.

Nicanor ParraFoto: TVN

Sor Juana Inés de la Cruz

Aunque esta es una de las más conocidas también es una de nuestras favoritas. Una mujer que se dedicó a la vida religiosa pero que fue una de las grandes figuras literarias de América Latina en el Siglo XVII. Su espíritu curioso y las ganas de escribir fuera de los parámetros que por entonces estaban permitidos para una mujer y sobre todo para una religiosa, la pusieron en el ojo del huracán de una sociedad machista que solo, mucho tiempo después de su muerte, admiraró y apreció su trabajo.

Sor Juana Inés de la CruzFoto: México Desconocido - Pintura al óleo de Miguel Cabrera (1648)


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