Lili Pink se consolidó durante más de dos décadas como una de las marcas de moda femenina y ropa interior más reconocidas en Colombia, destacándose por su rápida expansión comercial, precios accesibles y presencia masiva en centros comerciales y zonas estratégicas del país.
Fundada hace más de 20 años por Max Abadí y su hijo David Abadí, descendientes de la familia vinculada históricamente al sector textil colombiano a través de Lafayette, la marca nació bajo la sociedad Fast Moda S.A.S. y logró posicionarse como referente en ropa interior, accesorios y productos de belleza.
Con el paso de los años, Lili Pink desarrolló un modelo de negocio agresivo basado en la apertura de tiendas de alto tráfico, alcanzando más de 500 puntos de venta en Colombia y expandiéndose a mercados internacionales en América Latina. Su crecimiento la convirtió en una de las cadenas de retail colombiano más visibles del sector.
Además de Lili Pink, el grupo empresarial también impulsó otras marcas comerciales como Yoi y Unique, fortaleciendo su presencia en diferentes segmentos de consumo.
Sin embargo, en abril de 2026, la compañía quedó en el centro de una investigación nacional luego de que la Fiscalía General de la Nación y la Sociedad de Activos Especiales (SAE) ejecutaran un operativo en más de 400 locales comerciales, inmuebles y vehículos vinculados a la empresa, como parte de un proceso de extinción de dominio por presuntos delitos relacionados con lavado de activos y contrabando.
Según las autoridades, la investigación busca determinar si parte de la estructura empresarial habría sido utilizada para el ingreso de recursos ilícitos y mercancía de contrabando al país. Mientras avanza el proceso judicial, los activos ocupados quedarían bajo administración de la SAE, entidad encargada de gestionar bienes vinculados a investigaciones de este tipo.
La empresa, por su parte, ha señalado que continuará atendiendo los procesos legales correspondientes mientras solicita garantías para proteger la estabilidad laboral de sus trabajadores.
El caso marca uno de los episodios más complejos en la historia reciente del retail colombiano, al poner bajo revisión judicial a una de las marcas de moda más reconocidas del país.




