La crisis ambiental por los hipopótamos de Pablo Escobar en Colombia sumó un nuevo capítulo internacional luego de que Anant Ambani, hijo del empresario indio Mukesh Ambani, ofreciera recibir decenas de estos animales en su centro de conservación en India.
La propuesta surge en medio del plan del Gobierno colombiano para controlar la creciente población de hipopótamos invasores en el Magdalena Medio, descendientes de los ejemplares introducidos ilegalmente por el narcotraficante en la década de 1980.
El multimillonario que busca salvar a los hipopótamos
Anant Ambani, reconocido por liderar proyectos de conservación animal en India a través del santuario Vantara, planteó trasladar cerca de 80 hipopótamos a Gujarat, donde serían ubicados en instalaciones especializadas bajo supervisión veterinaria.
El objetivo sería evitar la eutanasia anunciada por las autoridades colombianas como parte de su estrategia para reducir el impacto ecológico de la especie invasora.
Según reportes internacionales, Ambani considera que estos animales deben recibir una solución humanitaria y que su centro cuenta con la infraestructura necesaria para su cuidado.
¿Por qué Colombia busca controlar esta población?
Los hipopótamos, considerados una de las especies invasoras más problemáticas del país, han crecido de manera acelerada desde los cuatro ejemplares originales hasta superar los 160 individuos, con proyecciones que podrían llevar la cifra a más de 1.000 en las próximas décadas si no se toman medidas.
Expertos advierten que afectan ecosistemas acuáticos, desplazan fauna nativa y representan riesgos para comunidades locales.
Por ello, el Ministerio de Ambiente autorizó en 2026 medidas que incluyen esterilización, traslado y eutanasia selectiva.
Un debate entre conservación y bienestar animal
La oferta del multimillonario reabre el debate global sobre cómo manejar especies invasoras sin recurrir al sacrificio masivo.
Aunque el traslado internacional podría parecer una alternativa viable, expertos han advertido sobre altos costos logísticos, desafíos sanitarios, permisos internacionales y adaptación climática.
Hasta ahora, Colombia no ha confirmado oficialmente si aceptará la propuesta de India, pero el caso sigue generando atención mundial por mezclar conservación ambiental, legado narco y diplomacia internacional.




