Alto contraste
Música

Jim Morrison, el poeta

Voz líder de The Doors hasta su muerte en 1971, Morrison encontró en la poesía una forma de exorcisar los demonios de una infancia marcada por una disciplina severa y una vida de excesos.

Ana Lucía Rey González
03 Jul 2018 4:29:29 PM

Kerouac, Nietzsche, Rimbaud y Baudelaire serían algunos de los autores que influenciarían a Jim Morrison en su adolescencia, época en la que se inició en la lectura.

Criado en una familia dominada por el régimen militar de su padre, decidió irse de la casa a los 19 años. Nunca volvió a ver a sus padres.

La poesía llegó a su vida como una forma de escape. En esta época creó otra personalidad que el mismo llamó 'Rey Lagarto' y que le permitía entrar en un nivel de conciencia, en el que las drogas tenían un papel protagónico. Era un yo falso en el que no existían límites morales. "Soy el Rey Lagarto, puedo hacer lo que sea", escribió en uno de sus poemas más conocidos 'Celebración del lagarto'.

Jim se inició en un movimiento literario llamado Generación Beat, que reunía a los autores que expresaban su interés sobre temas como el rechazo a los valores de la sociedad estadounidense y se orientaban al estudio de la filosofía oriental; además de dar vía libre al sexo, así como el abuso de las drogas y el alcohol.

Tras graduarse de la Facultad de Cine en la Universidad de California, Jim conoció a Ray Manzarek y le mostró sus escritos. Lo que no sabía es que con Ray terminarían fundando la banda The Doors.

Jim en la voz, Ray en los teclados, John Densmore en la batería y Robbie Krieger en la guitarra fue el resultado del inesperado encuentro.


Foto: Pixabay


Sus shows, además de música, contenían un buena dosis de poesía y prosa, cuando antes de iniciar a tocar declamaba sus escritos ante un público que disfrutaba la apología al sexo, las drogas y la rebeldía.

 

Inmaculadamente drogado

Te diré esto.
Ninguna recompensa eterna nos perdonará ahora.
Por malgastar el alba.

Vuelvo a aquellos días, todo era mas sencillo y más confuso.
Una noche de verano, yendo al muelle.
Me encontré con dos jóvenes chicas.

La rubia se llamaba Libertad.
La morena, Empresa.
Hablamos y me contaron esta historia.

Ahora escucha esto...
Te hablaré sobre Texas radio y su gran ritmo
Suavemente conducido, lento y loco.
Como algún nuevo lenguaje.

Llegando a tu cabeza con el frío, furia repentina de un mensajero divino.
Déjame hablarte sobre la angustia y la pérdida de Dios.
Divagando, divagando en la desesperada noche.

Aquí fuera no hay estrellas en todo el perímetro.
Aquí fuera estamos colocados.

Inmaculados.

 


 

Su primer disco 'The Doors' alcanzó el estrellato con canciones como 'Light my fire' y 'Break on through'. Tras lanzar 'Waiting for the sun' (1968) y 'Morrison Hotel' (1969), Jim decidió tomarse un respiro de la prensa y refugiarse en su casa en París.
 

Agobiado, con la barba larga y unos kilos de más, empezó a escribir. De esto salieron tres libros de poemas: 'Las nuevas criaturas' (1968), 'Los señores' (1969) y 'Una oración americana' (1970).
 

Sin embargo, continuó haciendo música y en 1971 publicó con la agrupación 'L.A Woman'. Días más tarde, su voz se apagaba. La versión oficial confirmó que su muerte se debió a un paro cardiorespiratorio en la bañera de su casa en París, pero los rumores de que murió de una sobredosis de heroína en un club de París no pierden vigencia.

La libertad existe

¿Sabes que la libertad existe en los libros escolares?

¿Sabes que hombres locos están dirigiendo nuestras prisiones?

En una cárcel, en un presidio, en un blanco y libre remolino protestante.

Estamos colgados cabeza abajo al borde del aburrimiento.

Estamos alcanzando la muerte en el final de una vela.

Estamos intentando conseguir algo que ya nos ha encontrado.

Comentarios (0)