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Cultura

'Frankenstein', más allá de la novela gótica

En este Jueves de Libros llega el tercer clásico de este Octubre Clásico de Árbol de Letras con una reseña de la que se ha considerado por mucho tiempo como la obra madre de la literatura gótica: 'Frankenstein' de Mary Shelley.

Árbol de Letras
25 Oct 2018 7:02:02 PM

En el siglo XIX cuando la electricidad apareció por primera vez como un milagro al que pocos lograban darle explicación, muchos comenzaron a experimentar con ella. Dentro de esos proyectos de estudio de la electricidad surgió uno desarrollado por Luigi Galvani y Erasmus Darwin que dio por llamarse los experimentos galvánicos, una serie de intentos en los que conectando electricidad a cuerpos ya muertos trataron de devolverlos a la vida.

No solamente éste sino muchos misterios que rodearon el nacimiento de la electricidad sirvieron de inspiración a Mary Shelley, la escritora británica cuyo gran aporte a la literatura fue la creación de ese monstruo de casi tres metros, con piel verde resucitado por el Dr. Frankenstein. 

Frankenstein GifIlustración y diseño: Óscar Beltrán - Canal Trece

Shelley tenía solamente 18 años cuando, en una visita a la casa del famoso poeta Lord Byron, se le ocurrió la idea de un monstruo traído a la vida por un científico que ensayaba con electricidad y aunque con el tiempo 'Frankenstein' se ha convertido en una de las novelas más importantes de ciencia ficción y terror gótico, la historia original está cargada de cuestiones filosóficas sobre el poder del hombre como creador similar a un dios, su relación con la naturaleza y la pregunta constante sobre los avances científicos como una amenaza frente a ella.

Pero eso no es todo, el monstruo, que no se llama Frankenstein y que como una remembranza de su orfandad y falta de humanidad nunca recibió un nombre, es muy diferente en la versión literaria de Shelley comparado con esa figura torpe y monstruosa que se hizo popular con la película de James Whale interpretado por el inglés Boris Karloff. En la novela el personaje era un ser con profundos sentimientos, dudas filosóficas y unas ansias increíbles por compartir todas esas emociones que lo abordaban con otro ser humano; hablaba de manera fluida e incluso entendía varios idiomas y definitivamente está lejos de la torpeza con la que lo identificaron durante años.

Realización: Árbol de Letras

Aunque la lectura se hace lenta en ocasiones debido al antiguo lenguaje que usa la escritora y a la cantidad de detalles que utiliza para describir lugares y personajes, no hace falta decir que es este uno de los grandes clásicos de la literatura universal y que vale definitivamente la pena darle una leída de vez en cuando, pues además, lejos de quedarse solamente en una historia terrorífica y pasando por sus cuestionamientos ontológicos, la novela aborda temas que incluso hoy en día tienen cabida en el mundo en el que vivimos. 

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