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Cultura

El Amazonas en ocho películas colombianas

Este 19 de octubre, el Trece estrena 'Amazonía: selva adentro', un proyecto multimedia que pone los ojos sobre los desafíos ambientales que atraviesa el pulmón del mundo. Antes de su estreno, te compartimos esta lista de pelis colombianas que tienen a la región amazónica en su centro.

'Madremonte', de Jorge Navas
Redacción Canal Trece
19 Oct 2021 4:10:10 PM

“El interés del cine en la Amazonía ha sido escaso. Por años fue una región muy olvidada. Antes de Werner Herzog, pocos cineastas habían volteado a mirarla”, señaló el año pasado Jacques Toulemonde, coguionista de El abrazo de la serpiente (2015), la aplaudida película de Ciro Guerra, y codirector de la serie de Netflix Frontera verde (2019), al periodista David Jáuregui Sarmiento cuando le preguntó por la relación que ha tenido el cine con la región amazónica a lo largo de su historia.

Y sí: antes de películas del cineasta alemán como Aguirre, la ira de Dios (1972) y Fitzcarraldo (1982), ambas rodadas en la selva peruana (la historia del rodaje de Fitzcarraldo es particularmente traumática: un asalto, accidentes aéreos, termitas que devoraron su ropa y sus apuntes, enfermedades tropicales y deserciones), la producción audiovisual sobre —y desde— el Amazonas había sido una zona ciega para el campo audiovisual.

La experiencia de Herzog concentra los nudos problemáticos que, aun hoy, han mantenido la Amazonía en los márgenes de la imaginación narrativa del cine occidental. No solo por las exigencias que suponen las condiciones materiales (grabar allí implica retos logísticos que solo con el desarrollo tecnológico y de infraestructura han podido mitigarse, como las dificultades de acceso, los altos costos de trasladar los equipos y las exigentes condiciones territoriales y climáticas), sino por las fricciones culturales en el acercamiento estético y epistemológico que los cineastas han tenido con el territorio y los pueblos que lo habitan.


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 “La Amazonía es la periferia de la periferia”, escribe el profesor brasileño Carlos Walter Porto-Gonçalves en su ensayo Amazonía, Amazonías. “La colonialidad del poder y del saber se impone en el análisis, lo que lleva al predominio de una visión de la Amazonía que es más bien una visión sobre, no una visión de, la región y sus pueblos y grupos/clases sociales, sobre todo de sus grupos/clases sociales en situación de subalternización”. Desde la misma Fitzcarraldo, pasando por los films ochenteros Holocausto caníbal (1980), La misión (1986), de Roland Joffé, o The Emerald Forest (1985), hasta las más recientes La ciudad perdida de Z (2016) o The Green Inferno (2013), los relatos que ha ofrecido el cine sobre el Amazonas han estado signados por una rampante mirada colonial y eurocéntrica que impregna desde el punto de vista de la cámara hasta el desarrollo de sus líneas argumentales. 

En ese acervo audiovisual se perpetuó por décadas la representación de los pueblos originarios desde la violencia irracional o los tropos del buen salvaje, así como la imagen paradójica de la selva como infierno y como espacio perpetuamente abundante de extracción de “recursos naturales”. El corpus europeo y norteamericano de cine amazónico gravita, en esa tradición, sobre protagonistas blancos, en su mayoría misioneros evangelizadores, exploradores y conquistadores, y el territorio solo opera de fondo como fuente inagotable de recursos, como fuerza devoradora o, herencia de José Eustasio Rivera, como vorágine monstruosa que lleva a la locura.

Desde Colombia, en la última década se ha producido un giro desde el cual se ha intentado transformar ese relato. El documental Apaporis, secretos de la selva (2010), de Antonio Dorado, explora el conocimiento indígena y hace visibles sus mitos y secretos milenarios siguiendo los pasos del etnobotánico Richard Evans Schultes, junto al etnobotánico Wade Davis, desde Mitú hasta el río Apaporis. Unos años después, El abrazo de la serpiente, aun navegando al filo de los recursos fílmicos del universo semiótico del colonialismo, fue otro punto de inflexión y abrió un campo expresivo en torno a la selva amazónica inédito en la cinematografía nacional. Y al lado de las anteriores, films como El sendero de la anaconda (2019), de Alessandro Angulo, han renovado el interés por mirar ese territorio, a sus habitantes, sus saberes y las complejidades de sus geografías políticas y sociales.


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“Ha habido un cambio. Se trata ahora este lugar como un territorio que nos puede enseñar, y que la muestra como punto de encuentro entre dos mundos, mostrando la Amazonía desde adentro y no como un territorio dominable sino para conocer —apuntó en su entrevista Toulemonde—. De esta manera también podemos hacer que el público mire hacia allá y salga del olvido al que lo ha sometido nuestro país”.

Hoy, cuando la deforestación, los incendios, las economías ilegales y el olvido de los Estados que la circundan amenazan la existencia misma del Amazonas (y del planeta), desde Canal Trece nos sumamos a esas preguntas con Amazonía: selva adentro, un proyecto narrativo transmedia integrado por un documental y un pódcast de ficción en el que ponemos los ojos sobre los desafíos ambientales que está atravesando el pulmón del mundo.

Antes de su estreno este martes 19 de octubre, te dejamos esta lista de películas colombianas que miran hacia (o desde) el Amazonas.

Apaporis, secretos de la selva

Antonio Dorado | 2012

En Apaporis, secretos de la selva, siguiendo los pasos del etnobotánico Richard Evans Schultes, registrado en un diario de viaje desde Mitú hasta el río Apaporis, se revelan secretos milenarios para revivir a los muertos. Este documental autorreflexivo, a través de ese viaje, se cuestiona el desplazamiento de la guerra hacia la selva y cómo, pese a la lucha de los pueblos originarios por combatir a los espíritus malignos, sus habitantes siguen asediados por la desaparición de sus lenguas y culturas, de sus conocimientos ancestrales. Algunas experiencias son relatadas por el alumno de Schultes, Wade Davis, autor del bestseller El Río y Magdalena. Historias de Colombia.

El abrazo de la serpiente

Ciro Guerra | 2015

En el tercer largometraje de Ciro Guerra, nominado a Mejor película de habla no inglesa en los Premios Óscar, Karamakate, un poderoso chamán amazónico y último sobreviviente de su pueblo, vive en aislamiento voluntario en lo más profundo de la selva amazónica. Años de total soledad lo han convertido en chullachaqui, una cáscara vacía de hombre, privado de emociones y recuerdos. Su vida vacía da un vuelco el día que a su remota guarida llega Evan, un etnobotánico americano en busca de la yakruna, una poderosa planta oculta, capaz de enseñar a soñar. Karamakate accede a acompañar a Evan en su búsqueda y juntos emprenden un viaje al corazón de la selva en el que pasado, presente y futuro se confunden, y en el que el chamán irá recuperando sus recuerdos perdidos.Esos recuerdos traen consigo vestigios de una amistad traicionada y de un profundo dolor que no liberará a Karamakate hasta que no transmita por última vez su conocimiento ancestral, el cual parecía destinado a perderse para siempre. Inspirada en los diarios de los primeros exploradores que recorrieron la Amazonía Colombiana, Theodor Koch-Grunberg y Richard Evan Schultes.

El sendero de la anaconda

Alessandro Angulo | 2019

El sendero de la anaconda, dirigida por Alessandro Angulo, cuenta la travesía de Wade Davis, el reconocido antropólogo y etnobotánico canadiense (autor de los libros El río y Magdalena. Historias de Colombia), en su regreso a Colombia en compañía del antropólogo Martín Von Hildebrand. Juntos recorren junto a varios habitantes de los pueblos originarios de la región el río Apaporis en la selva amazónica. Davis se encamina en este viaje como una oportunidad para recorrer los pasos de su profesor Richard Evan Schultes, y explorar con Von Hildebrand una de las zonas menos recorridas y más vulnerables de la Amazonía, que las comunidades han luchado por preservar durante más de cuarenta años y es hoy el centro de varias deliberaciones sobre el futuro ambiental del mundo.

A lo largo del Apaporis, El sendero de la anaconda retrata sus intercambios con los pobladores que habitan este corredor ecológico hace más de 500 años, para aprender las formas como ellos han logrado habitar la selva de forma sostenible, protegiendo el bosque que los rodea, al igual que su cultura y creencias a pesar de las intervenciones coloniales. La preocupación más grande tanto de las comunidades, como de los investigadores, es el momento político y social que vive Colombia, que podría permitir la explotación comercial de estos ecosistemas. Debido a estas amenazas, juntos, buscan crear un corredor ecológico-cultural para conectar Los Andes, el Atlántico y la Amazonía: el que, según las tradiciones indígenas, es el sendero de la anaconda.

Amazona

​​Clare Weiskopf | 2017

Clare Weiskopf, la directora de Amazona, tenía 11 años cuando su madre huyó a las selvas colombianas, abandonándola a ella y a su hermano pequeño. Treinta años después, Clare queda embarazada y decide reencontrarse con su madre para buscar respuestas y cerrar heridas. Necesita tener su propio concepto del significado de la maternidad. Aquí la inmersión de la directora en el Amazonas le servirá para explorar una relación que creía perdida y que la transportará al interior de su propio ser, el único camino posible para reconciliarse con ella misma. El territorio se abre para albergar una historia que nos sitúa ante un dilema moral sobre los límites de la libertad y la responsabilidad.

Amazonas

Varios directores | 2016

Para rodear todos los imaginarios y expectativas que hay acerca del Amazonas, y las distintas formas de verlo, este proyecto interactivo —que combina cine y tecnología— invitó a siete directores colombianos, Jorge Navas, Lucas y Matías Maldonado, María Gamboa, Spiros Stathoulopoulos, Carlos Moreno y Javier Mejía, a una película compuesta por seis cortometrajes de ficción para, desde diferentes intenciones e ideas, “permitirnos apropiar y acercarnos a la cosmogonía de sus habitantes a sus riquezas y desafíos mediante originales fábulas que, con respeto, humor, intriga, fantasía y suspenso, nos llevan a descubrir un poco más de esta zona vital”.

Chiribiquete, videografía de expedición al centro del mundo

Carlos Arturo Ramírez | 2017

Un aterrizaje forzoso ocasionado por una tormenta llevó al antropólogo Carlos Castaño-Uribe a ver por primera vez la maravilla a la que terminaría entregándole su vida. Treinta años después, Castaño-Uribe vuelve a la serranía de Chiribiquete, en el corazón del Amazonas, para encabezar una expedición en la que se reencuentra con los tepuyes, las formaciones geológicas más antiguas del planeta, y las pinturas rupestres que lo convierten en un lugar de altísimo interés arqueológico. Ese regreso es contado por Carlos Arturo Ramírez, un joven realizador que enfrentó la adversidad para traer un testimonio en el que se mezclan ambas experiencias: la suya y la del científico.

Los silencios

Beatriz Seigner | 2019

En la ópera prima de la brasileña Beatriz Seigner, coproducida en Colombia, el territorio amazónico es el refugio desde el cual se despliega la extrañeza: en Isla de la Fantasía —un lugar ubicado en la frontera entre Colombia, Brasil y Perú— Amparo y sus dos hijos, Nuria y Fabio, hacen su vida allí, desplazados a la fuerza de su pueblo tras tras el ataque de los grupos subversivos y la desaparición del padre de la familia. Un día, reaparece en la nueva casa. La familia queda obsesionada por este misterioso secreto, que deben guardar en silencio, y descubre que la isla está poblada de espectros y fantasmas.

Suspensión

Simón Uribe | 2021

Al sur del país, en las selvas del Piedemonte Amazónico, hay una megaestructura de concreto abandonada. Un puente que choca con la montaña y no conduce a ninguna parte. Esta obra simboliza la obsesión del ser humano por dominar los impenetrables obstáculos supuestos por la naturaleza y también la corrupción que reduce dicha búsqueda a esfuerzos vacíos. Tras casi un siglo de intentos, el sueño de carreteras modernas se desdibuja y las situaciones más absurdas se erigen en autopistas perdidas. Suspensión, de Simón Uribe, avanza por un camino donde la fuerza de la naturaleza se revela en su máxima expresión, donde los sueños delirantes y fracasos humanos crean una metáfora amarga del Estado colombiano. En palabras del crítico Pedro Adrián Zuluaga: “el documental, más que solo registrar el fracaso o producir postales de la ruina y el abandono en medio de un paisaje hermoso, se propone ‘entender las causas de las cosas’”.


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