ONIC impulsa sistemas alimentarios indígenas con cacao sostenible

ONIC impulsa sistemas alimentarios indígenas con cacao sostenible

Los sistemas alimentarios de los pueblos indígenas se consolidan como una de las respuestas más relevantes frente a los desafíos del cambio climático, la crisis alimentaria y la pérdida de biodiversidad. En Colombia, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) lidera una estrategia que busca fortalecer las economías comunitarias mediante la producción de cacao orgánico y regenerativo, combinando conocimientos ancestrales con prácticas sostenibles.

A través de la Red de Cacaoteros de los Pueblos Indígenas, la organización promueve un modelo que protege los territorios, fortalece la autonomía de las comunidades y aporta a la construcción de sistemas alimentarios más resilientes.

La Red de Cacaoteros fortalece la producción sostenible

La iniciativa, impulsada por la Consejería de Planes de Vida de la ONIC, liderada por Verónica Solís, busca fortalecer los sistemas alimentarios propios y las economías indígenas mediante el cultivo de cacao bajo prácticas orgánicas y regenerativas.

Más allá de representar una actividad económica, el cacao se convierte en una herramienta para conservar los bosques, proteger las especies nativas y garantizar la transmisión de los conocimientos ancestrales entre generaciones.

De acuerdo con la ONIC, este modelo integra la producción agrícola con el cuidado del territorio, permitiendo que las comunidades sean protagonistas en la protección de sus ecosistemas.

Los pueblos indígenas, guardianes de la biodiversidad

Los pueblos indígenas custodian aproximadamente el 80 % de la biodiversidad del planeta, una cifra que evidencia su papel en la conservación de los ecosistemas.

La Red de Cacaoteros de los Pueblos Indígenas refleja este compromiso mediante prácticas productivas que favorecen la recuperación de los suelos, la protección de los bosques y el fortalecimiento de la resiliencia de los territorios frente a los efectos del cambio climático.

Estas acciones contribuyen tanto a la conservación ambiental como al fortalecimiento de las economías locales.

La FAO reconoce el aporte de los sistemas alimentarios indígenas

El trabajo desarrollado por las comunidades indígenas también ha sido reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La entidad destaca a los pueblos indígenas como actores fundamentales para la construcción de sistemas alimentarios sostenibles, gracias a sus conocimientos ancestrales y a una visión que prioriza el cuidado de la naturaleza.

Además, el Programa Global de Restauración Biocéntrica de la Unidad de Pueblos Indígenas de la FAO abre nuevas oportunidades para fortalecer iniciativas como la Red de Cacaoteros, reconociendo el valor del cacao regenerativo, la restauración ambiental y la protección de los territorios.

Una apuesta por la autonomía y el desarrollo de las comunidades

Para la consejera Verónica Solís, fortalecer los sistemas alimentarios indígenas también significa proteger la identidad y la autonomía de los pueblos.

«La defensa de nuestros sistemas alimentarios también es la defensa de nuestros territorios, de nuestra autonomía y de los conocimientos que nuestros pueblos han preservado durante generaciones», señaló la consejera de Planes de Vida de la ONIC.

La organización reiteró que continuará acompañando estos procesos junto con la Consejería de Mujer, Familia y Generación, promoviendo el reconocimiento de los sistemas alimentarios indígenas como una alternativa para enfrentar la crisis climática, conservar la biodiversidad y fortalecer el desarrollo sostenible de las comunidades.

El modelo impulsado por la ONIC demuestra que el conocimiento ancestral, la producción sostenible y la protección del territorio pueden convertirse en herramientas clave para afrontar algunos de los principales desafíos ambientales y alimentarios que enfrenta el mundo.

ONIC impulsa sistemas alimentarios indígenas con cacao sostenible

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