El uso de fajas en Colombia se ha popularizado tanto para la actividad física como para la recuperación posquirúrgica y el uso diario. No obstante, junto a su alta demanda persisten múltiples creencias erróneas sobre sus verdaderos efectos en el cuerpo. Leidy Grisales, CEO de la marca Entallarte, aclara los mitos más comunes para promover un uso seguro y responsable de estas prendas.
Los 5 mitos más comunes desmentidos por expertos
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Mito 1: Ayudan a bajar de peso o quemar grasa permanentemente. Falso. Las fajas estilizan la figura de manera temporal mientras se llevan puestas, pero no reducen la grasa localizada ni sustituyen hábitos como la alimentación balanceada y el ejercicio.
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Mito 2: Entre más apretada, mejores serán los resultados. Falso. Usar una talla excesivamente pequeña dificulta la respiración, genera mareos y limita el movimiento abdominal. Se debe optar por una compresión firme pero cómoda.
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Mito 3: Sudar más al entrenar con faja quema más grasa. Falso. El aumento del sudor se debe al incremento térmico local y representa únicamente pérdida temporal de líquidos, los cuales se recuperan al hidratarse.
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Mito 4: Corrigen la postura de forma definitiva. Falso. Aunque brindan soporte lumbar puntual, depender de la faja sin entrenar la musculatura del tronco puede debilitar los músculos estabilizadores del abdomen y la espalda.
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Mito 5: Cualquier faja sirve para recuperación posquirúrgica. Falso. Las fajas médicas o estéticas cumplen funciones opuestas; las de uso quirúrgico deben contar con compresión médica guiada y formulada exclusivamente por el médico tratante.
Guía de uso según el objetivo
| Propósito | Función Real | Recomendación |
| Uso diario / Estético | Moldear la silueta y dar firmeza bajo la ropa | Elegir la talla correcta sin oprimir la respiración |
| Actividad física | Aportar soporte corporal temporal | Evitar apretar la zona abdominal en exceso |
| Posquirúrgico / Médico | Ayudar en el proceso de recuperación médica | Usar solo bajo prescripción del especialista |




