En Colombia, la verdadera identidad culinaria no se escribe de forma individual, sino alrededor de una mesa compartida. Recetas históricas como los sancochos, los sudados, los cocidos y las sopas regionales han sido, por generaciones, la excusa perfecta para reunir a las familias y perpetuar los saberes de nuestra tierra.
Hoy, en una época donde las nuevas generaciones de comensales y cocineros vuelven la mirada con orgullo hacia las técnicas campesinas y los ingredientes nativos, el restaurante Mesa Franca presenta “La Olla Dominical”. Esta nueva experiencia busca transformar los domingos en Bogotá en un homenaje vivo a la cocina tradicional criolla, combinando el misticismo del fuego lento con recetas de diferentes regiones del país.
Un ritual de sabor que cambia cada semana
Cada domingo, entre la 1:00 p.m. y las 5:00 p.m., las puertas del restaurante se abren para ofrecer un menú rotativo que evoca los platos más emblemáticos de la memoria colectiva nacional. La propuesta cambia semanalmente y alterna preparaciones insignes como:
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El sancocho valluno.
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La cazuela de fríjoles.
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El sudado de pollo de campo.
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El tradicional ajiaco santafereño.
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El mote de queso de la costa Caribe.
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El robusto mute santandereano.
Para enriquecer aún más la experiencia, el espacio cuenta de manera habitual con la participación de cocineros regionales invitados, permitiendo a los asistentes descubrir de primera mano los secretos gastronómicos de diversos rincones de Colombia. Además, el ambiente relajado de la tarde dominical se complementa con una cuidadosa selección musical a cargo de DJs invitados.
El secreto está en la hoguera de leña
Más allá de la nostalgia de los sabores de la infancia, “La Olla Dominical” se edifica sobre técnicas ancestrales. El corazón de la propuesta es su hoguera de leña, una tradición culinaria criolla indispensable que aporta profundidad, carácter ahumado y un sabor inconfundible a cada una de las preparaciones.
“Queríamos crear una experiencia local alrededor de platos tradicionales que a la gente le encantan, pero preparados con ingredientes de primera calidad y con la sabrosura que representa a Mesa Franca”, explica María Paula Amador, sommelier, gerente y cofundadora del establecimiento.
Apoyo total al campo colombiano
Este tributo a la tradición no se queda únicamente en la mesa; se respalda desde el origen de la cadena de suministro. Actualmente, Mesa Franca trabaja de la mano con más de 20 productores locales y utiliza un 95 % de insumos colombianos dentro de su cocina. Con esto, el restaurante reafirma su filosofía de que el verdadero valor de la gastronomía nacional radica en apoyar el producto local y salvaguardar las recetas que nos dan identidad.
La cita para revivir este ritual de fin de semana es en la Calle 61 #5-56, en el sector de Chapinero, en Bogotá.




