Los 5 pueblos más hermosos que debes conocer en el Cesar

Más allá de ser la cuna mundial del vallenato, el departamento del Cesar es un territorio de contrastes geográficos que pocos se detienen a explorar. Aquí, la calurosa llanura caribeña se encuentra de frente con la imponente brisa de la Serranía del Perijá y las aguas frías que bajan de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Si quieres hacer un viaje por carreteras tranquilas, descubrir plazas coloniales intactas y sentir la verdadera esencia del realismo mágico del norte de Colombia, estos son los cinco municipios y pueblos del Cesar que debes apuntar en tu mapa:

Los tesoros del Cesar: Del calor de la sabana al frío de la sierra

1. Manaure Balcón del Cesar (El «oasis de agua fría»)

Si creías que el Cesar era solo calor y sabana, este municipio te va a romper todos los esquemas. Ubicado en las estribaciones de la Serranía del Perijá, goza de un clima templado y fresco delicioso.

  • El gran atractivo: El río Manaure, famoso por sus pozos de aguas cristalinas y frías como el Pozo de la Dicha. El pueblo está rodeado de montañas verdes, plantaciones de café y cacao, y una tranquilidad absoluta.

  • El parche: Bañarse en el río para refrescarse del viaje, subir a sus miradores para ver la llanura desde lo alto y disfrutar de la gastronomía local.

2. Chimichagua (La tierra de la mítica «Piragua»)

Este municipio a orillas de la imponente Ciénaga de Zapatosa (el espejo de agua dulce más grande del país) es pura poesía y tradición oral colombiana.

  • El gran atractivo: Los atardeceres sobre la ciénaga. Es el lugar real que inspiró al compositor José Barros para escribir la famosa canción La Piragua.

  • El parche: Dar un paseo en lancha o canoa al atardecer, ver la faena de los pescadores locales y disfrutar de un delicioso plato de viuda de pescado o bocachico frito.

3. Pueblo Bello (La puerta a la Sierra Nevada)

Ubicado a unos 1.200 metros sobre el nivel del mar, en la cara oriental de la Sierra Nevada de Santa Marta, es un territorio lleno de misticismo y naturaleza verde.

  • El gran atractivo: Su cercanía a Nabusímake, la capital espiritual de la comunidad indígena Arhuaca. El contraste cultural y la belleza de la arquitectura de piedra y paja de esta zona sagrada es algo único en el mundo. (Nota: Para ingresar a Nabusímake se requiere permiso directo de las autoridades indígenas).

  • El parche: Disfrutar de un café orgánico cultivado en la sierra, respirar el aire puro del bosque de niebla y conocer de cerca la cosmogonía de los pueblos originarios.

4. González (El rincón colonial del sur)

Es el municipio más pequeño del Cesar, ubicado en el extremo sur del departamento, casi en el límite con Norte de Santander. Conserva una arquitectura colonial impecable que parece detenida en el tiempo.

  • El gran atractivo: Sus calles empedradas, casas de tapias pisadas con tejados de barro y balcones coloniales llenos de flores. Destaca el Templo Parroquial de San Juan Crisóstomo.

  • El parche: Caminar por sus calles coloniales en la tarde con total tranquilidad, tomar fotos de su arquitectura intacta y disfrutar de su clima fresco de montaña.

5. San Diego (Tradición vallenata a la sombra de los árboles)

A solo 20 minutos de Valledupar se encuentra este pueblo tranquilo que conserva la esencia más pura de las viejas costumbres de la provincia de Padilla.

  • El gran atractivo: Su hermosa plaza principal, enmarcada por árboles gigantescos y casonas de estilo colonial y republicano. Es un pueblo donde todavía la gente saca las mecedoras a la calle por las tardes para conversar.

  • El parche: Visitar la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, sentarse en la plaza a escuchar alguna tertulia musical espontánea con acordeón y probar las arepas de queso tradicionales.

¿Qué deberías probar en tu viaje por el Cesar?

La Gastronomía de la Provincia: No te vayas sin probar un buen plato de chivo asado, las famosas arepas de queso costeño, el bastimento (carne frita con yuca o plátano para el camino) y, por supuesto, los dulces tradicionales de leche que se preparan con recetas de las abuelas en cada plaza.

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