Los 5 municipios más hermosos que debes descubrir en Nariño

En el extremo suroeste de Colombia, donde los Andes se abrazan con el océano Pacífico y la frontera ecuatoriana, se encuentra Nariño, un departamento que parece suspendido en el realismo mágico. Lejos de los circuitos turísticos tradicionales, este territorio ofrece colchas de retazos verdes dibujadas en las montañas, templos que desafían la gravedad, lagunas místicas y atardeceres costeros llenos de marimba.

Si estás buscando destinos que te roben el aliento y te conecten con la Colombia más auténtica, estos son los cinco municipios y parajes más hermosos que debes incluir en tu lista de viajes:

1. Ipiales y el milagro sobre el abismo

Ninguna lista de Nariño está completa sin nombrar a Ipiales. Aunque es una activa ciudad fronteriza, alberga en sus entrañas rurales el Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas, catalogado repetidamente por publicaciones internacionales como la iglesia más hermosa del planeta.

  • El atractivo: Una imponente basílica de estilo neogótico construida directamente sobre el cañón del río Guáitara. El templo desafía la física al servir de puente entre los dos lados del abismo.

  • La experiencia: Descender a pie por el sendero mientras la niebla andina se disipa, permitiendo ver el templo iluminado con luces de colores al caer la tarde.

2. El Encano y la «Suiza Colombiana» (Pasto)

A tan solo cuarenta minutos de la capital departamental, el corregimiento de El Encano ofrece un paisaje que evoca los pueblos lacustres de los Alpes europeos, pero con el calor y la mística de la cultura local.

  • El atractivo: La Laguna de la Cocha, el segundo cuerpo de agua natural más grande del país. Sus muelles adornados con flores, sus chalets de madera colorida y sus lanchas tradicionales crean una atmósfera de ensueño.

  • La experiencia: Tomar una lancha hacia la Isla de la Corota —el santuario de flora y fauna más pequeño de Colombia— y terminar la tarde al abrigo de una ruana tradicional, disfrutando de un hervido (bebida caliente de frutas y licor) y una trucha arcoíris fresca.

3. Sandoná: Cuna de piedra y fibra de iraca

Ubicado en las faldas del imponente volcán Galeras, Sandoná goza de un clima templado excepcional y es famoso mundialmente por la maestría de sus artesanos.

  • El atractivo: La Basílica de Nuestra Señora del Rosario, una joya arquitectónica de estilo gótico construida totalmente con bloques de piedra labrados a mano por canteros locales.

  • La experiencia: Visitar los talleres artesanales donde mujeres cabeza de hogar tejen con destreza infinita la fibra de iraca (paja toquilla) para dar vida a sombreros y accesorios, y probar el tradicional «melcochado», un dulce a base de panela.

  • 4. Túquerres y el reflejo esmeralda

    Situado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, Túquerres es uno de los municipios más altos de Colombia. Sus paisajes fríos están rodeados de cultivos que forman una perfecta cuadrícula de tonos verdes sobre las montañas.

    • El atractivo: Es la puerta de entrada al Volcán Azufral. En el cráter de este coloso reposa la Laguna Verde, cuyas aguas de un color esmeralda brillante e intenso debido a las concentraciones de azufre regalan uno de los espectáculos visuales más asombrosos del continente.

    5. Tumaco: Sabor, mar y selva

    Para quienes prefieren el calor y la brisa marina, el descenso desde los Andes hacia la llanura del Pacífico conduce a Tumaco, conocida cariñosamente como «La Perla del Pacífico».

    • El atractivo: Sus playas exóticas, entre las que destaca El Morro, famosa por su imponente arco de piedra natural esculpido de forma caprichosa por el océano.

    • La experiencia: Deleitarse con la gastronomía del Pacífico, que incluye encocaos de jaiba y cazuelas de mariscos frescos, mientras se escucha el vibrar de la marimba de chonta, declarada Patrimonio de la Humanidad.

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