Un megaoperativo de control, seguridad y recuperación del espacio público sacudió la jornada de ayer en el sur de Bogotá. Unidades articuladas de la Policía Metropolitana, gestores de convivencia y personal de la Alcaldía Local intervinieron de forma drástica la glorieta de la Avenida Villavicencio, ubicada a pocos metros del Portal del Sur de TransMilenio, un punto neurálgico que venía siendo objeto de un riguroso seguimiento institucional.
La intervención, que incluyó el uso de maquinaria pesada y excavadoras, terminó con el desmantelamiento total de cambuches, estructuras improvisadas y puestos ambulantes que ocupaban ilegalmente la zona asfáltica y peatonal. Tras el procedimiento, el perímetro quedó bajo un estricto refugio y acordonamiento policial, decretándose la prohibición absoluta de permanencia de civiles en el lugar.
Los motivos: Entre el microtráfico, la delincuencia y el trabajo honrado
De acuerdo con los reportes de las autoridades y las denuncias de la comunidad vecina que motivaron la acción, este sector de la glorieta se había transformado progresivamente en un foco de alta peligrosidad debido a dinámicas delictivas camufladas:
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Venta de estupefacientes: Investigaciones previas confirmaron que algunas estructuras eran utilizadas como fachadas por redes de microtráfico para el expendio de drogas a usuarios del sistema de transporte y transeúntes.
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Explotación y servicios sexuales: Se reportó el uso de espacios improvisados para el ejercicio de relaciones sexuales pagas y actividades asociadas que afectaban la seguridad del entorno.
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El drama del comercio honrado: El operativo afectó de manera colateral a un grupo considerable de trabajadores informales que ejercían actividades de comercio lícito (venta de alimentos, tinto y minutos) para el sustento diario de sus familias. Estos ciudadanos manifestaron su angustia al perder sus puestos de trabajo y solicitaron acompañamiento institucional urgente.
Demolición y custodia permanente de la zona
Con la ayuda de excavadoras, el Distrito retiró toneladas de escombros, maderas y basura acumulada en la rotonda, despejando visual y físicamente el corredor vial. Para evitar que el espacio sea ocupado nuevamente en las próximas horas, patrullas de la Fuerza Pública mantienen un dispositivo de vigilancia estacionaria. Las autoridades advirtieron que cualquier persona que intente asentarse de nuevo en el área delimitada será sancionada bajo los parámetros del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Se espera que en los próximos días la Secretaría de Desarrollo Económico active mesas de caracterización para evaluar la situación de los comerciantes informales que demostraron trabajar de forma honesta, con el fin de ofrecerles alternativas reales de reubicación formal o capacitación laboral.




