La jornada electoral de este domingo 21 de junio dejó al país con el corazón en la mano. Con el 99,24% de las mesas informadas, el Boletín N°15 de la Registraduría consolidó a Abelardo de la Espriella como Presidente Electo con 12.878.969 votos, frente a los 12.617.038 obtenidos por Iván Cepeda. Sin embargo, ante una diferencia tan milimétrica de apenas 261.931 votos, el proceso no termina con los boletines informativos de televisión.
Desde hoy en la noche, los ojos de las campañas, los testigos electorales y la ciudadanía se trasladan a los escenarios donde se realiza el escrutinio oficial, el único proceso que tiene valor jurídico en Colombia y que ratifica formalmente quién llevará la banda presidencial el próximo 7 de agosto.
¿Qué es el escrutinio y en qué se diferencia del preconteo?
Es vital entender que los resultados que el país conoció esta tarde corresponden al preconteo (o transmisión rápida de datos). Este proceso es netamente informativo, se hace vía telefónica o digital para calmar la expectativa pública y no tiene fuerza legal.
El escrutinio, por el contrario, es la función pública mediante la cual se verifican, computan y consolidan los votos consignados en las actas de escrutinio de mesa (los formularios E-14 reales y físicos firmados por los jurados). Es el único mecanismo que genera la credencial oficial de Presidente de la República.
[ Preconteo vs. Escrutinio Oficial ]
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[ El Preconteo ] [ El Escrutinio ]
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- Valor puramente informativo. - Tiene validez jurídica legal.
- Se transmite el domingo por la tarde. - Inicia el mismo domingo a las 4:00 p. m.
- Puede tener errores humanos de digitación. - Revisa actas físicas, corrige y atiende quejas.
¿Quiénes hacen el escrutinio en Colombia?
Este proceso no lo realiza el Registrador Nacional ni los funcionarios de la Registraduría (quienes solo prestan apoyo logístico y técnico). La ley colombiana delega esta responsabilidad en ciudadanos particulares y miembros de la rama judicial estructurados en tres niveles:
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Comisiones Escrutadoras Auxiliares y Municipales: Están integradas por jueces de la República, notarios y registradores de instrumentos públicos designados por los Tribunales Superiores de Distrito Judicial. Son los primeros en revisar los pliegos electorales que llegan de los puestos de votación.
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Delegados del Consejo Nacional Electoral (CNE): Son las comisiones escrutadoras departamentales (integradas por dos ciudadanos de reconocida honorabilidad, generalmente abogados). Ellos consolidan los resultados de los municipios de cada departamento.
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El Consejo Nacional Electoral (CNE) en pleno: Al tratarse de una elección de carácter nacional (como la Presidencia), el CNE es la máxima autoridad encargada de hacer el escrutinio general, resolver las apelaciones que no se definieron en las regiones y realizar la declaratoria oficial de elección.
¿Cuándo comienza el proceso?
El escrutinio formal no da esperas: comenzó hoy mismo, domingo 21 de junio, a las 4:00 p. m., de manera simultánea al cierre de las urnas.
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Fase Municipal: Los jueces y notarios que integran las comisiones municipales se instalaron esta misma tarde en las sedes principales (como Corferias en Bogotá o los palacios de justicia locales) para empezar a recibir las urnas selladas y los sobres con los formularios E-14 originales. Esta labor avanza durante la noche de hoy y continúa sin interrupciones hasta que se terminen de verificar todas las mesas del municipio.
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Fase Departamental: Inicia el próximo martes 23 de junio a las 9:00 a. m., momento en el que los delegados del CNE reciben las actas ya consolidadas por los municipios para armar el gran rompecabezas departamental.
La lupa de los testigos electorales
Dada la estrecha diferencia de este balotaje (apenas un 1,01% de distancia entre ambos candidatos), las comisiones escrutadoras contarán desde hoy con una presencia masiva y rigurosa de los testigos electorales tanto de De la Espriella como de Cepeda. Ellos tienen el derecho legal de interponer reclamaciones, solicitar el reconteo de votos en mesas específicas si los formularios presentan tachaduras o enmendaduras, y vigilar que cada voto sea fielmente sumado en el software oficial, blindando de legitimidad el resultado final que guiará los destinos del país.




