1.600 colombianos se forman para liderar la transición energética

1.600 colombianos se forman para liderar la transición energética en sus territorios

La transición energética en Colombia no solo depende de la llegada de nuevas tecnologías o de la ampliación de la cobertura eléctrica. También requiere que las comunidades cuenten con las herramientas y el conocimiento necesarios para administrar de manera eficiente los recursos energéticos y convertirlos en oportunidades de desarrollo.

Con ese propósito, Fonpacífico y el Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para las Zonas No Interconectadas (IPSE) desarrollan una estrategia de formación que beneficiará a 1.600 habitantes de diferentes Zonas No Interconectadas (ZNI) del país, promoviendo el uso responsable de la energía, la eficiencia energética y la sostenibilidad.

El conocimiento impulsa la transición energética

Durante años, muchas comunidades rurales y apartadas enfrentaron limitaciones por la falta de acceso a la energía. Sin embargo, el reto actual no solo consiste en garantizar el servicio, sino también en enseñar cómo utilizarlo de manera eficiente para generar bienestar y desarrollo.

Uno de los ejemplos es Isla Grande, en el archipiélago de las Islas del Rosario (Bolívar), donde 373 personas participan en las jornadas de capacitación, convirtiéndose en la comunidad con mayor número de beneficiarios de esta iniciativa.

En estos espacios, líderes comunitarios, jóvenes, familias y usuarios del servicio aprenden sobre el cuidado de los sistemas energéticos, el ahorro de energía y las prácticas que permiten prolongar la vida útil de los equipos instalados.

Capacitación para fortalecer a las comunidades

Las jornadas de formación buscan fortalecer las capacidades locales mediante metodologías participativas, talleres prácticos y espacios de diálogo comunitario.

El objetivo es que los habitantes comprendan cómo un uso eficiente de la energía contribuye a reducir costos, proteger los equipos, disminuir el impacto ambiental y garantizar la sostenibilidad de los proyectos implementados en sus territorios.

Además del componente técnico, la estrategia promueve el trabajo colaborativo y fortalece la organización comunitaria para que las propias comunidades lideren los procesos de transformación energética.

Más de $2.700 millones para fortalecer capacidades

La iniciativa cuenta con una inversión superior a los $2.700 millones, destinada no solo a la formación de 1.600 usuarios, sino también al fortalecimiento de 40 prestadores de servicios energéticos en diferentes regiones del país.

Los beneficiarios pertenecen a comunidades ubicadas en Atlántico, Bolívar, Chocó, Guainía, Guaviare, Vaupés, Vichada y La Guajira, donde el acceso a la energía representa una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida y promover el desarrollo local.

Entre las poblaciones beneficiadas se encuentran Las Malvinas, Adelita de Char, Isla Grande, Coquí, Papayo, Chatare, Puerto Cachicamo, Taraira, Cumaribo, Coropontain y Yotojoroin.

La energía como motor de desarrollo sostenible

Para los participantes, el aprendizaje también representa un cambio en la forma de entender el papel de la energía en la vida cotidiana.

Luz Mery Julio, habitante de Isla Grande, aseguró que las capacitaciones le permitieron comprender cómo pequeñas acciones pueden contribuir al ahorro energético y al cuidado de los equipos, conocimientos que ahora comparte con sus vecinos y familiares.

Este tipo de experiencias demuestra que la transición energética sostenible no depende únicamente de la infraestructura, sino de comunidades preparadas para administrar de forma responsable los recursos disponibles.

Una apuesta por el desarrollo de las regiones

Con esta estrategia, Fonpacífico e IPSE buscan dejar capacidades permanentes en los territorios, impulsando procesos que permitan a las comunidades convertirse en protagonistas de su propio desarrollo.

La iniciativa evidencia que el acceso a la energía cobra mayor valor cuando está acompañado de formación, participación comunitaria y herramientas para construir un futuro más sostenible, fortaleciendo el bienestar de las regiones y contribuyendo a una transición energética con impacto social.

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