En el ecosistema digital financiero, la competencia ya no se centra en tener la mejor aplicación móvil, sino en ofrecer procesos con menos fricción para captar clientes. En ese contexto, la validación de identidad financiera por WhatsApp, conocida como KYC conversacional, empieza a consolidarse en Colombia como una alternativa para agilizar el acceso a productos bancarios y financieros.
La relevancia de esta tendencia se explica por el alcance de la plataforma. De acuerdo con datos de Meta, WhatsApp es la segunda red social más utilizada del mundo, con cerca de 3.000 millones de usuarios activos mensuales. A diario se intercambian alrededor de 100.000 millones de mensajes de texto y 7.000 millones de notas de voz. En Latinoamérica, nueve de cada diez personas usan esta aplicación de forma frecuente.
Aunque esta masificación ha impulsado las ventas en múltiples sectores, el sector financiero enfrentaba un reto clave: cómo realizar procesos sensibles de verificación de identidad digital y contratación sin obligar al usuario a salir del chat. La necesidad de cumplir con normas regulatorias y estándares de seguridad hacía complejo trasladar estos procesos a la mensajería instantánea.
Frente a este desafío, la compañía colombiana Become Digital integró su solución de KYC (Know Your Customer) en WhatsApp Flows, una funcionalidad de WhatsApp Business que permite crear experiencias guiadas dentro de la conversación mediante formularios interactivos, pasos secuenciales y validaciones en tiempo real, sin abandonar el chat.
WhatsApp Flows y el nuevo onboarding digital
Esta integración actúa como una capa estratégica para rediseñar el onboarding digital en sectores regulados como banca, fintech, seguros y telecomunicaciones. El objetivo es reducir la tasa de abandono, acelerar las conversiones y fortalecer el negocio sin sacrificar los controles de seguridad.
“Antes, el recorrido típico implicaba anuncio, clic, landing, registro, correo, contraseña, descarga de app y múltiples formularios. Hoy ese camino se puede reducir a una conversación”, explica Sandra Castaño, Chief Revenue Officer de Become Digital. Según la directiva, la clave está en no sacar al usuario de WhatsApp en ningún momento.
La inmediatez se ha convertido en un factor decisivo. Con la integración de KYC en WhatsApp, los tiempos de gestión se reducen de forma significativa. Reportes de Become Digital indican que un usuario puede pasar del primer mensaje a obtener un producto financiero preaprobado en menos de cinco minutos, sin descargar aplicaciones adicionales.
Seguridad y cumplimiento en entornos regulados
Uno de los principales obstáculos para la adopción masiva de este modelo ha sido la percepción de seguridad. Sin embargo, la infraestructura técnica detrás del proceso incorpora validaciones documentales, biometría, pruebas de vida y controles antifraude. El sistema solicita capturas del documento de identidad en tiempo real y bloquea el acceso a la galería del dispositivo, lo que garantiza que el documento esté físicamente presente y reduce los riesgos de suplantación.
“WhatsApp no limita la calidad ni la validez del KYC; lo que cambia es la interfaz, no el estándar técnico”, señala Castaño. La seguridad se ejecuta en la infraestructura de la compañía, manteniendo los mismos niveles exigidos en los canales tradicionales.
Además, al operar bajo el ecosistema de Meta Business Partners, la solución asegura trazabilidad y cumplimiento de estándares globales, un requisito clave para las entidades financieras.
Más allá de una tendencia de experiencia de usuario, la implementación del KYC conversacional se perfila como una decisión estratégica de rentabilidad. Estudios de mercado, como los de SleekFlow, indican que las empresas que utilizan WhatsApp Flows pueden registrar tasas de conversión hasta un 158 % más altas.




