Más de 120.000 personas damnificadas por inundaciones en el norte de Colombia

Las fuertes lluvias que se han registrado en los últimos días en el norte de Colombia han desencadenado una grave emergencia por inundaciones, dejando a más de 120.000 personas afectadas en varios municipios de la región. La creciente de ríos y quebradas ha generado pérdidas materiales, afectaciones en viviendas, vías y servicios básicos, lo que ha generado una crisis humanitaria en departamentos como Córdoba y Sucre.

Inundaciones: la magnitud del desastre

Imágenes aéreas captadas en zonas de Córdoba muestran la magnitud de las inundaciones provocadas por el desbordamiento de ríos y el colapso de sistemas de drenaje tras días continuos de precipitaciones. Amplias extensiones de tierra, barrios y zonas rurales han quedado bajo el agua, dejando comunidades enteras aisladas o con acceso limitado a servicios esenciales.

Las autoridades locales han señalado que los departamentos más afectados son Córdoba, Sucre y partes del Caribe colombiano, donde cientos de familias han tenido que abandonar sus hogares y han sido trasladadas a albergues temporales para su atención inmediata.

Impacto en la población y medidas de respuesta

Según los primeros informes oficiales, las inundaciones han dejado:

Más de 120.000 personas damnificadas.

Desplazamientos forzados de familias.

Daños en viviendas, cultivos y vías de acceso.

Interrupciones en servicios de energía y agua potable.

Las autoridades municipales y departamentales han activado planes de emergencia y evacuación para atender a las comunidades afectadas, en coordinación con organismos de socorro como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y la Cruz Roja Colombiana. Estos organismos trabajan en la entrega de ayuda humanitaria, que incluye alimentos, agua potable, kits de aseo, atención médica y refugio temporal.

Llamado a la solidaridad y la cooperación

Organizaciones sociales, líderes comunitarios y ciudadanos han hecho un llamado a la solidaridad nacional para apoyar a las familias damnificadas. Además de la asistencia estatal, varias iniciativas de acopio de donaciones se han organizado en distintas ciudades, con el fin de recolectar alimentos no perecederos, ropa, herramientas y artículos de primera necesidad.

Mientras tanto, las autoridades meteorológicas mantienen alertas tempranas por posibles nuevas lluvias en la región Caribe, ante la temporada húmeda y el comportamiento de los fenómenos climáticos, destacando la necesidad de medidas preventivas continuas.

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